Los 26 grados que el sol irradia con sus brazos que se bañan en el lago Belskoe y en un desprendimiento del Río Moscú, que rodean el centro de entrenamiento de Bronnitsy, le regalan a la Selección el marco ideal para disfrutar de una mañana en paz. Después de tanto desahogo, de tanto sufrimiento, de tanta agonía deportiva,llegó la calma a la concentración celeste y blanca.
El partido, de una carga de tensión elevadisima, dejó a todos extenuados en la delegación del conjunto nacional. Hasta los futbolistas que no jugaron y los colaboradores y allegados quedaron rendidos de cansancio físico y mental. De cama quedó la Selección que consiguió el milagro en San Petersburgo y se volvió a su casa de Moscú con una sonrisa de oreja a oreja.
El vestuario post victoria ante Nigeria fue de descarga. El micro rumbo al aeropuerto fue de celebración, los verdaderos protagonistas de esta historia cantando como hinchas, empapados de alivio y satisfacción por haber logrado el pasaje a octavos. Y la mañana de este miércoles fue de relax.
Casi todos se terminaron durmiendo a las 6 de la madrugada de Rusia. Por eso la mayoría durmió hasta pasado el mediodía. Solo algunos de sueño corto se levantaron a respirar algo de tranquilidad y silencio. Javier Mascherano y Ever Banega, por ejemplo, decidieron salir y tomar unos mates con vistas al lago. Disfrutar un rato entre tanta locura mundialista es necesario.

Un poco de paz. Mascherano y una mañana de relax después de la clasificación lograda con angustia. (Foto: Instagram)
Habrá celebración grupal en el búnker argentino. Será con un asado. Ahí sí estarán todos. Y después, por la tarde ya volverán a meterse en los trabajos, con la mente enfocada en lo que será el duelo del sábado en Kazan contra Francia.

Mate y sensación de paz, la imagen en el Instagram de Ever Banega.
Después de las turbulencias, que empezaron en la preparación previa en Barcelona con la suspensión del amistoso con Israel y la lesión de Manuel Lanzini, y que siguieron en el arranque del Mundial con los dos primeros encuentros lejos de lo esperado, un poco de paz le toca vivir a Lionel Messi y compañía. Al menos por un rato.
Fuente: Clarin







