La peor imagen del Manchester City coincidió con la mejor imagen del Mónaco durante los primeros 45 minutos. Quizás por las aptitudes de los franceses, tal vez por la mala noche de los ingleses. Lo cierto es que los locales arrinconaron a su visita contra el arco y casi que no la dejaron cruzar la mitad de la cancha.
La fórmula de los dos tantos fue similar: centro rasante desde la izquierda ante el ingreso de un compañero para empujar por sorpresa. Bernardo Silva fue el lanzador en la apertura del marcador y Kylian Mbappé el encargado de gritar el tanto. En el segundo, Benajmin Mendy ejecutó y Fabinho el que lo celebró.
Fuente: Infobae







