En su oficina dentro de la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares, Flavia Raffo rodea diariamente de mapas, títeres de papel maché y dibujos infantiles. Desde hace una década, esta guía de turismo con profundo compromiso ambiental dirige el Plan Integral de Educación Ambiental del PNLG, que ya ha llevado a más de 5.000 estudiantes a navegar entre témpanos en uno de los sectores más exclusivos de la región. Cada año, cientos de alumnos de El Calafate, El Chaltén y Tres Lagos participan en las actividades diseñadas desde su oficina. "Lo que propongo son planes como mínimo a diez años, y a partir de ahí darles continuidad", afirma Raffo en diálogo con este medio.
La historia de este programa nace de una convicción que Raffo mantiene intacta desde hace dos décadas: "No se protege lo que no se conoce". Esta filosofía surgió durante su experiencia en el Parque Nacional Bosques Petrificados, donde vivió cinco años junto a su esposo, el guardaparques Carlos Zoratti. Al descubrir que las comunidades cercanas no se identificaban con las áreas protegidas, Raffo comenzó con charlas en escuelas. Posteriormente, en El Chaltén, piloteó el actual plan de educación ambiental con el jardín de infantes y la escuela primaria. "En la primaria y en el nivel inicial es donde se asientan los valores de los chicos", explica. El documento formal fue presentado a la intendencia del PNLG en 2015 e implementado formalmente en El Calafate desde 2016.
El plan abarca múltiples pilares educativos: desde juegos para jardines de infantes hasta información especializada sobre flora, fauna, glaciaciones, geología y cambio climático. Los contenidos se adaptan para cada nivel, desde jardín hasta séptimo grado, llegando a todos los establecimientos educativos de las tres localidades. Durante la pandemia de 2020-2021, Raffo innovó creando un teatro de títeres y videos didácticos que las escuelas enviaban a los estudiantes. En 2021, Paula Lui se sumó como segunda integrante del equipo. Aunque las fluctuaciones por paros docentes afectan el alcance, el programa ha impactado hasta 10.000 niños por año durante los períodos de mayor actividad.
El punto culminante de este proceso educativo son las navegaciones gratuitas al Parque Nacional Los Glaciares para estudiantes de séptimo grado. Los viajes, cedidos por concesionarios en cumplimiento de sus pliegos licitatorios, incluyen una travesía en embarcación desde Puerto Punta Bandera por el Lago Argentino, navegación entre los témpanos de los glaciares Upsala y Spegazzini, y almuerzo en el Refugio Spegazzini con vista a tres glaciares. Desde el inicio del programa, más de 5.000 estudiantes realizaron gratuitamente esta excursión, cuyo valor comercial ronda los $250.000 por persona. Para muchos niños, esta es la única oportunidad de vivir una experiencia turística en su propio territorio.
Los docentes consultados destacan el valor pedagógico del programa. Pablo Lofredo, vicedirector de la Escuela Laboral Joven Labrador de El Calafate, señala que "no es una excursión para cumplir", sino un trabajo coordinado donde "chicos y chicas se enganchan mucho con la actividad". Laura Iriarte, profesora de inglés de la Escuela Provincial de Jóvenes y Adultos N° 19 de El Chaltén, viajó con alumnos de entre 22 y 65 años y destacó: "Poder desarrollar ese apego por el lugar y el cuidado tiene que ver con una mirada social en cuanto a lo ambiental".
Aunque Raffo reconoce que no existe una medición sistemática del impacto del plan que escribió desde cero, sí tiene señales concretas: antiguos alumnos que ahora trabajan en agencias de turismo, y casos como el de un niño de 11 años que, pese a haber nacido en la región, desconocía el glaciar hasta el viaje. Para varias generaciones de estudiantes, Flavia Raffo es simplemente "Flavia de Parques", un reconocimiento que ella considera su mayor galardón tras más de dos décadas dedicadas a la educación ambiental en la Patagonia.







