Red Bull Racing atraviesa una profunda transformación tras un ciclo histórico de éxitos en la Fórmula 1. Después de dominar el campeonato mundial con Max Verstappen, el equipo enfrenta una renovación de su estructura técnica y directiva.
La continuidad de Gianpiero Lambiase, ingeniero de cabecera de Verstappen, representa un punto de estabilidad en medio de múltiples cambios. A pesar de las ofertas de otros equipos como Aston Martin y Williams, Lambiase permanecerá en Red Bull hasta 2027, asumiendo nuevas responsabilidades dentro del garaje.
Las bajas más resonantes incluyen a Adrian Newey, histórico diseñador aerodinámico, quien se unió a Aston Martin, y la salida de Christian Horner y Helmut Marko, figuras fundamentales desde los inicios del equipo. Otros ingenieros clave como Rob Marshall y Will Courtenay también emigraron, principalmente hacia McLaren.
Para compensar estas pérdidas, Red Bull ha realizado importantes movimientos internos. Pierre Waché fue ascendido como reemplazante técnico de Newey, mientras que Laurent Mekies tomó el rol de director de equipo tras la salida de Horner.
A pesar de estos cambios, la estructura busca mantener su competitividad y preservar el núcleo que llevó al equipo a la cima del automovilismo mundial durante la era Verstappen.







