La reforma laboral del Gobierno avanza con un hito importante: se homologó el primer convenio colectivo que incorpora el "salario dinámico", una innovadora propuesta que busca vincular los aumentos salariales con la productividad y desempeño de cada empresa. Esta medida, establecida en el artículo 104 bis de la Ley de Modernización, permite componentes retributivos variables que consideran tanto el mérito personal del trabajador como la situación específica de la organización.
El acuerdo histórico se concretó en el sector de trabajadores de casas particulares (servicio doméstico), firmado el 30 de abril entre la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares y los sindicatos del sector. El convenio fija un aumento salarial del 6,3% para el período abril-julio de 2026, distribuido en cuatro tramos, además de incrementos del 50% para la suma no remunerativa de 20 mil pesos y del adicional por zona desfavorable. Lo relevante es la cláusula 8, que establece estos salarios como "mínimos" y permite que trabajadores y empleadores negocien por encima de ellos mediante el componente dinámico.
Según Juana del Carmen Brítez, secretaria de la Unión del Personal Auxiliar de Casas Particulares, esta cláusula representa un cambio positivo para el sector. Explicó que históricamente los empleadores tomaban el salario básico como "tope a pagar", pero ahora "se convierte en un piso", permitiendo que los trabajadores puedan solicitar mejoras adicionales. A pesar de haber avalado esta medida, Brítez aclaró que mantiene su desacuerdo con otros aspectos de la reforma laboral.
La propuesta del Gobierno busca transformar la lógica de los convenios colectivos tradicionales. En lugar de fijar pisos mínimos rígidos, los acuerdos funcionarían como valores de referencia que cada empresa podría adaptar según su realidad productiva. Esta flexibilidad permitiría ajustar mejor los salarios en contextos de baja inflación y considerar las diferencias entre grandes empresas, pymes y sectores con ciclos económicos distintos.
La CGT rechaza enfáticamente el "salario dinámico", calificándolo como un sistema "individualista y desigual" que promueve aumentos temporales basados en productividad. Sin embargo, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, defiende la medida argumentando que la igualdad salarial también implica que quienes aporten más reciban mejores salarios, y que fijar máximos solo genera desempleo. Esta iniciativa también se analiza en el sector petrolero, donde podría implementarse un plus que suba o baje según el precio del crudo.







