Un niño de cinco años falleció el viernes 17 de octubre de 2026 en el departamento mendocino de Junín tras caer de la caja de una camioneta que conducía su padre y ser posteriormente atropellado durante una maniobra de marcha atrás. El trágico suceso ocurrió alrededor de las 19:00 en una chacra ubicada en las calles Martínez s/n y Sud Alto Verde, bajo la jurisdicción de la Comisaría 19 de la localidad.
Según las investigaciones iniciales, el padre del menor, un hombre de 28 años identificado con las iniciales A. P., conducía una camioneta Peugeot 504 Pick-up cuando comenzó a retroceder. Por razones aún no confirmadas, el niño cayó al suelo desde la parte trasera del vehículo y fue embestido por la misma camioneta. Tras un llamado al 911, agentes policiales acudieron al sitio y verificaron que el menor ya había sido trasladado en un auto particular al Hospital Regional Dr. Alfredo Ítalo Perrupato, donde finalmente falleció por las severas lesiones sufridas.
El ayudante fiscal de turno intervino en el caso y ordenó la participación de la policía científica para realizar las pericias correspondientes y determinar con precisión la mecánica del accidente.
El riesgo que representan las camionetas para los menores
Este lamentable incidente evidencia un problema de seguridad más amplio. Un estudio realizado por la organización Transport & Environment (T&E) junto a la Universidad de Loughborough advierte que la altura frontal de las camionetas y SUV deja a los niños pequeños completamente fuera del ángulo de visión del conductor. Estos puntos ciegos, provocados por los frentes elevados, generan un incremento directo en choques y situaciones de peligro vehicular.
La problemática se intensifica durante maniobras a baja velocidad típicas del tránsito cotidiano, como doblar en esquinas, salir de cocheras o transitar por accesos con circulación reducida. Los niños representan el grupo de peatones más vulnerable ante estos puntos ciegos. Según datos de Transport & Environment, en Europa mueren aproximadamente 430 menores al año en accidentes de tránsito, de los cuales alrededor de un tercio fallece en su rol de peatones, principalmente en zonas urbanas. Incluso sistemas modernos como el frenado automático de emergencia presentan limitaciones cuando menores se encuentran muy cerca del paragolpes o en condiciones climáticas adversas.







