La interna sindical se intensifica. Un bloque de aproximadamente 20 sindicatos liderados por Gastronómicos, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y La Fraternidad acordó impulsar ante la CGT un paro de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo y traspasar la administración de las obras sociales al Estado. Esta iniciativa responde a la crisis financiera de las prestaciones médicas sindicales y a la falta de respuesta gubernamental ante la situación.
Las decisiones se concretaron en una reunión realizada el martes en la sede de UTHGRA, donde participaron dirigentes alineados con Luis Barrionuevo, junto a Omar Maturano (La Fraternidad) y Mario Calegari (UTA). Destaca la presencia de Roberto Bonetti, titular de la UOM Capital, quien asistió como invitado especial. En esta oportunidad también se reclamó la designación de una comisión normalizadora del sindicato metalúrgico integrada por trabajadores del sector.
Este sector rechaza categóricamente el "modelo francés" de protestas escalonadas que promueve la cúpula de la CGT, considerando que solo un paro total de 36 horas puede ser efectivo contra el gobierno libertario. Para Barrionuevo y sus aliados, la conducción actual es "demasiado tolerante" con Javier Milei y necesita medidas más drásticas. Este grupo sindical argumenta que posee un poder de fuego decisivo al agrupar a conductores de locomotoras, choferes de colectivos y empleados de estaciones de servicio.
La propuesta será presentada en el Consejo Directivo de la CGT convocado para este jueves a las 14 horas. El bloque de Barrionuevo, que cuenta con 8 representantes en ese cuerpo, solicitará que la decisión se defina en un plenario de secretarios generales que debe ser citado "en forma urgente". Paralelamente, la mesa chica de la CGT se reunirá para analizar este gesto desafiante de los disidentes.
La crisis de las obras sociales es el eje de la propuesta más sorpresiva. En abril, la CGT advirtió que la situación es "casi terminal", imposibilitando brindar servicios asistenciales básicos. Según un informe del secretario de Acción Social, José Luis Lingeri, el sistema financia la atención médica con un aporte del 9% del salario que ha perdido aproximadamente 30% de poder adquisitivo, mientras los costos de servicios superan ampliamente los índices de inflación, limitando cada vez más la cobertura médica.







