El Ministerio de Salud de la Nación confirmó que 5663 profesionales están habilitados para rendir el examen de residencias 2026, una evaluación clave que define el ingreso a uno de los sistemas de formación más importantes del país. El padrón definitivo de postulantes ya está disponible y marca el inicio de la cuenta regresiva hacia las pruebas que se realizarán en junio y julio.
Del total de inscriptos, 4541 aspirantes rendirán el examen de residencias básicas en medicina el 7 de julio. Mientras tanto, el 30 de junio será el turno de los postulantes a residencias de enfermería (949 inscriptos) y especialidades postbásicas (173 inscriptos). Los resultados se publicarán entre el 27 y el 31 de julio, y el ingreso efectivo a las residencias está previsto para el 1° de septiembre.
El principal cambio de este año es que el examen dejará de realizarse en papel y será completamente digital. Cada postulante deberá responder 100 preguntas de selección múltiple en una tablet que recibirá en el lugar de la evaluación presencial. Esta transformación surgió después de los cuestionamientos y denuncias de irregularidades en el proceso anterior, buscando mejorar la trazabilidad de respuestas y reducir posibles fraudes durante la prueba.
El esquema de evaluación mantiene beneficios ya implementados: los profesionales que hayan cursado su carrera en universidades argentinas recibirán un plus de cinco puntos que impacta en su posición en el ranking final. Para residencias postbásicas, se requiere alcanzar al menos 60 puntos para aprobar. Además, todos los aspirantes deberán presentarse a una entrevista en la institución donde deseen formarse, condición obligatoria para avanzar en la adjudicación del cargo.
El sistema amplía este año la cantidad de instituciones disponibles, incorporando hospitales nacionales, organismos como ANMAT y Anlis Malbrán, hospitales militares y entidades privadas como Fundación Favaloro, Hospital Alemán y Fleni, entre otros. Un Comité de Adhesión al Examen Integrado (CAEI), bajo la Dirección Nacional de Calidad y Desarrollo del Talento en Salud, define los contenidos técnicos y criterios de evaluación, integrando representantes de todas las instituciones formadoras.
Los postulantes ya cuentan con los temarios y la bibliografía oficial publicados, garantizando previsibilidad en su preparación. Este cambio de formato digital introduce un desafío adicional: no solo deberán dominar los contenidos habituales, sino también adaptarse a un sistema de evaluación completamente nuevo que modifica la experiencia del examen.







