Luego de una reunión junto a dirigentes del fútbol argentino y representantes del ministerio de Trabajo, el presidente de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, admitió que en este escenario, con la crisis económica que atraviesan las clubes, no están dadas las condiciones para que el campeonato comience el primer fin de semana de febrero, como estaba previsto.
En el cónclave realizado en el Ministerio, no hubo acuerdo entre las partes y la cartera laboral convocó a una nueva reunión para la próxima semana. «Se hace difícil empezar con la situación de público conocimiento. Muchos clubes están en cesación de pagos, no puede comenzar el torneo», dijo Marchi.
El encuentro, en el que no estuvieron los principales dirigentes de los clubes más importantes, ni tampoco los integrantes de la Comisión Normalizadora de la AFA, no arrojó un resultado que permita llevar tranquilidad a los futbolistas, que esta semana empezarán a retomar los entrenamientos.
Según informa la agencia DyN, se espera que en la reunión de la semana próxima estén los integrantes de la Comisión Normalizadora, que es la que firmó el acta acuerdo en la que se comprometió a pagar una cuota de 350 millones de pesos en diciembre, a los clubes por el programa Fútbol para Todos.
Como es habitual en los comienzos de año, Agremiados elevó a Trabajo los casos de deudas de clubes con futbolistas. En el reglamento de la AFA se destaca que club que tenga deudas con futbolistas no puede incorporar jugadores.
Vale recordar que los clubes de Primera División enviaron a la FIFA una carta a través de la cual exigen el pago de los 350 millones de pesos que debía desembolsar la Comisión Normalizadora de la AFA a las instituciones en concepto de cesión de derechos audiovisuales.
En ese escrito ya advertían que el certamen local no se reanudará en febrero si el dinero no aparece.
El tiempo pasa y los clubes deben empezar a retomar los entrenamientos. En este panorama, Marchi aclaró que cada institución decidirá si arranca o no con la pretemporada de acuerdo a la deuda que acarreen con sus jugadores.
Fuente: Clarín







