La audiencia pública convocada para debatir la modificación de la Ley de Glaciares comenzó envuelta en controversia. Legisladores de la oposición presentaron una impugnación argumentando que el procedimiento viola normas constitucionales, la Ley General del Ambiente y el Acuerdo de Escazú. Los diputados Maximiliano Ferraro, Sabrina Selva, María Inés Zigarán y otros sostienen que la metodología adoptada restringe ilegítimamente la participación ciudadana, vulnerando derechos ambientales fundamentales.
Desde el inicio, la audiencia estuvo marcada por conflictos operativos. Mientras más de 120.000 personas se anotaron para exponer, solo se permitió el ingreso de 200 expositores. Además, el tiempo asignado fue reducido de 5 a 4 minutos sin aviso previo, generando reclamos inmediatos. Diputados peronistas también denunciaron que la seguridad de la Cámara impedía el ingreso de los inscritos, lo que obligó al presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz, a intervenir personalmente.
Los expositores que se oponen a la reforma fueron mayoritarios. Marta Maffei, autora de la ley original, calificó la audiencia de "farsa de profunda ilegitimidad" y advirtió que impugnará judicialmente la iniciativa. El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel enfatizó que el agua es un derecho, no una mercancía. Andrés Nápoli, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, alertó que la modificación generará "cientos de demandas" al no proporcionar seguridad jurídica.
El abogado ambientalista Enrique Viale denunció que multinacionales como Barrick Gold, Glencore y Vicuña se verían beneficiadas con la nueva ley. También anunció acciones legales contra la senadora Flavia Royón por incompatibilidad con la función pública, acusándola de representar intereses mineros en lugar de los de Salta.
Como único apoyo oficial, el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, defendió el proyecto libertario. Argumentó que su provincia enfrenta problemas de agua por abandono de obras de riego durante gobiernos anteriores, no por conflictos mineros. Su intervención fue interrumpida por diputados opositores al vencerse su tiempo de exposición, evidenciando el clima de tensión que caracterizó toda la jornada.







