Guillermo Montenegro iniciará este lunes los trámites para retornar a la intendencia de General Pueyrredón, cuya principal ciudad es Mar del Plata. El dirigente se tomó licencia en diciembre de 2025 para asumir su banca en el Senado bonaerense, cargo que ganó en las elecciones provinciales del 7 de septiembre de 2025. Actualmente, la intendencia está bajo la conducción interina de Agustín Neme, quien asumió cuando Montenegro se ausentó.
El proceso requerirá primero la aprobación de su licencia en el Senado provincial, trámite que será tratado en la sesión del próximo martes 8 de octubre. Posteriormente, deberá realizarse el mismo procedimiento en el Concejo Deliberante de Mar del Plata para formalizar su retorno. Según fuentes cercanas al dirigente, no hay obstáculos previstos para completar estos trámites gracias al armado político que ha construido en el territorio.
La razón principal detrás de esta decisión es la creciente inseguridad que afecta a Mar del Plata durante 2026. En los últimos meses, la ciudad ha registrado una escalada delictiva que incluye entraderas, robos de infraestructura urbana y episodios de violencia en distintos barrios. Un caso reciente fue una entradera en el barrio Divino Rostro donde cinco hombres saquearon una vivienda y se llevaron aproximadamente $20 millones mástas divisas. Además, se investiga a una banda que roba cables subterráneos, con más de diez denuncias acumuladas en la Justicia Federal sobre una organización que operaba desde el Área Metropolitana de Buenos Aires. Esta situación ha generado preocupación en el gobierno nacional, que reconoce una "escalada en inseguridad" en toda la provincia de Buenos Aires.
Montenegro, quien fue ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Mauricio Macri, considera que debe asumir personalmente la responsabilidad de revertir esta situación. Su experiencia en seguridad y su capacidad para coordinar tareas con las fuerzas federales son factores clave que lo posicionan como la figura indicada para enfrentar esta crisis en el territorio.
El componente político también es relevante. Desde el entorno de Montenegro advierten que si la inseguridad continúa escalando, el riesgo de perder la intendencia frente al kirchnerismo aumentará significativamente. Por ello, consideran que la mejor estrategia es que Montenegro retome el control de la gestión municipal para defender el modelo de ciudad construido durante estos años y recuperar la seguridad que demanda la población marplatense.







