El Masters 1000 de Roma comienza con una presencia histórica de tenistas argentinos. Un total de 11 jugadores entre los cuadros masculino y femenino buscarán conquistar el Foro Itálico, escenario donde se consagraron leyendas como Guillermo Vilas, Gabriela Sabatini, José Luis Clerc y Alberto Mancini. Todos los partidos de la jornada inaugural podrán seguirse en vivo por ESPN y Disney+ Premium.
En el debut masculino, Sebastián Báez (65° del ranking) enfrentará al estadounidense Jenson Brooksby (63°), a quien ya venció en Auckland este año. El bonaerense buscará recuperar su mejor nivel en la cancha BNP Paribas Arena a partir de las 6:00 (hora argentina). Francisco Comesaña (114°) también debutará contra el alemán Jan-Lennard Struff (83°) en el court Pietrangeli, mientras que Camilo Ugo Carabelli (61°) medirá fuerzas con el kazajo Alexander Shevchenko (85°). Marco Trungelliti, a los 36 años y en la mejor temporada de su carrera tras ingresar al top 100, enfrentará al estadounidense Zachary Svajda (90°).
En el cuadro femenino, Solana Sierra (72°) será la única representante argentina. La marplatense debutará ante la alemana Tamara Korpatsch (87°) en la cancha 14 a partir de las 8:20. Sierra buscará avanzar en un torneo que marca un hito importante para el tenis femenino argentino.
El Foro Itálico presenta una transformación radical para la edición 2026. La BNP Paribas Arena, ubicada dentro del Stadio dei Marmi, contará con capacidad para más de 7.000 espectadores. Además, se construyó el nuevo SuperTennis Arena frente al Campo Centrale con arquitectura poligonal que acerca el público a la acción. El torneo se disputará del 6 al 17 de mayo en estas nuevas instalaciones.
Las reformas incluyeron restauración de superficies históricas, incorporación de zonas verdes, áreas de ejercicio y relajación, y un recorrido museístico dedicado al deporte italiano en el Stadio dei Marmi. Con una inversión total de 160 millones de euros, este plan de modernización forma parte de una estrategia de la ATP que también alcanza a torneos como Cincinnati, Shanghai, Madrid y París, consolidando a Roma como uno de los centros del tenis mundial.







