La llegada de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia generó movimientos en todos los poderes del Estado. Su designación impactó en el Judicial con un nuevo liderazgo político y en el Legislativo, reactivando la Comisión de Acuerdos del Senado, que hasta ahora permanecía con baja actividad. Mahiques tiene el objetivo de impulsar el envío de más de 200 pliegos para diferentes cargos en la Justicia federal nacional, que el Ejecutivo anterior mantenía frenados.
El nuevo ministro analizará los casos pendientes de su predecesor, aunque fuentes de la Casa Rosada indican que el proceso de designaciones fue detenido para evitar acuerdos que no contaran con la aprobación de la Secretaría General de la Presidencia. Mientras tanto, el Congreso busca resolver cuestiones administrativas y organizacionales antes de recibir la documentación de los candidatos a cargos judiciales.
El próximo miércoles se reunirán los presidentes de los bloques del Senado para que el oficialismo plantee su intención de acelerar los trámites de la Comisión de Acuerdos. El punto crítico es definir la participación del kirchnerismo, que hasta ahora no integraba esta instancia. El bloque dirigido por José Mayans viene reclamando una distribución equitativa de lugares en las comisiones y se negaba a enviar los tres senadores que corresponden a su bancada.
Fuentes del kirchnerismo confirmaron a que próximamente ingresarán los tres legisladores propuestos en la presidencia de la Cámara de Senadores. Se espera que Anabel Fernández Sagasti, exresidenta de la comisión, encabece la representación, acompañada por la senadora bonaerense Juliana Di Tullio y el chubutense Carlos Linares.
Otro tema de discusión será el anuncio del Gobierno de dejar de utilizar informes de instituciones privadas en el análisis de pliegos de jueces y militares. La crítica apunta específicamente al Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que evalúa a los candidatos. Un senador peronista cuestionó la postura: "Los que privatizan todo se quejan de que una entidad privada haga informes. Queda claro que no es un problema de público o privado, sino quién es ese privado".
El proceso establecido funciona así: el Consejo de la Magistratura propone una terna para cada cargo, el Ejecutivo selecciona uno de los tres candidatos y envía los pliegos al Senado. Luego hay audiencias donde el candidato expone ante la Comisión, que dictamina a favor o en contra. Con dictamen favorable, solo resta que ingrese al temario de la próxima sesión para obtener la aprobación del pleno con mayoría simple.







