
El Mercosur y la Unión Europea firmarán un histórico acuerdo comercial en Asunción
La capital paraguaya será el escenario de un momento histórico en las relaciones comerciales internacionales: el próximo sábado 17 de enero, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, firmará oficialmente el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, cerrando un ciclo de negociaciones de 25 años.
El canciller Pablo Quirno destacó los beneficios del tratado, señalando que la UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur, con acceso preferencial para otro 7,5%. Esto significa que prácticamente el 99% de las exportaciones agrícolas de la región se verán beneficiadas.
La participación del presidente Javier Milei aún está por confirmarse, dependiendo de un consenso con los otros mandatarios del bloque: Santiago Peña, Luiz Inácio Lula da Silva y Yamandú Orsi. El objetivo es darle mayor peso institucional a la firma.
Cabe aclarar que el acuerdo tiene dos componentes: uno comercial, con altas probabilidades de prosperar, y otro político, que requiere la aprobación de los parlamentos europeos y sudamericanos. Sin embargo, persisten resistencias, especialmente en Francia, donde sectores agrícolas y grupos políticos se oponen al tratado.
El canciller Pablo Quirno destacó los beneficios del tratado, señalando que la UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur, con acceso preferencial para otro 7,5%. Esto significa que prácticamente el 99% de las exportaciones agrícolas de la región se verán beneficiadas.
La participación del presidente Javier Milei aún está por confirmarse, dependiendo de un consenso con los otros mandatarios del bloque: Santiago Peña, Luiz Inácio Lula da Silva y Yamandú Orsi. El objetivo es darle mayor peso institucional a la firma.
Cabe aclarar que el acuerdo tiene dos componentes: uno comercial, con altas probabilidades de prosperar, y otro político, que requiere la aprobación de los parlamentos europeos y sudamericanos. Sin embargo, persisten resistencias, especialmente en Francia, donde sectores agrícolas y grupos políticos se oponen al tratado.






