Tras dos semanas de reclamos, la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°31 autorizó hoy el reingreso parcial al Sector 2 del complejo Estación Buenos Aires en Parque Patricios, luego del derrumbe del techo de una cochera subterránea. Sin embargo, la medida generó incertidumbre entre los vecinos, quienes sostienen que el edificio aún no reúne las condiciones mínimas de habitabilidad. La autorización solo aplica a las áreas consideradas aptas tras el levantamiento parcial de la clausura preventiva dispuesto por la Guardia de Auxilio del gobierno porteño.
En total, fueron desalojados 175 departamentos de los cuatro edificios (A, B, C y D) que rodean el estacionamiento afectado, desplazando aproximadamente 300 personas. Hasta el momento, ningún vecino ha ingresado a su vivienda. Roxana Garay, residente de la torre B alojada en el hotel Regente, expresó su preocupación: "Nos notificaron que podíamos ingresar, pero no hay luz ni gas. Dijeron que estaría todo listo entre el 21 y el 25. ¿Qué hacemos mientras tanto?" Además, los vecinos deberán convivir con zonas restringidas y obras en proceso, lo que genera malestar adicional tras el trauma del derrumbe.
La desconfianza se refleja en los grupos de WhatsApp de los residentes, donde circula una recomendación clara: no regresar por el momento. Silvina Blascetta, vecina de la torre B, aseguró estar "acá por milagro" ya que su auto estaba estacionado en la cochera colapsada. Para ella, resulta impensable retornar: "La fiscalía autorizó un ingreso parcial, pero ni el gobierno, ni la constructora, ni siquiera nuestro abogado Fernando Burlando están acá para darnos respuestas. Sentimos que nos abandonaron." Blascetta también cuestionó las condiciones reales, señalando que "el edificio está a la vista, cualquiera puede ver en qué condiciones está. No es seguro."
Según los vecinos, existen problemas estructurales similares al colapso en otras áreas del complejo. Blascetta advirtió sobre filtraciones en las terrazas y en pisos altos como el octavo y el trece, que aún no han sido verificadas. Teresa Alfaro, otra residente, rechazó categóricamente el regreso: "Es incomprensible que digan que tenemos que volver. No están dadas las condiciones ni edilicias ni de servicios. Están tapando el sol con un dedo." Desde los hoteles intentaron organizar traslados en combis, pero casi todos los vecinos los rechazaron.
El administrador del consorcio, Julio Ariel Fernández, se negó a responder preguntas sobre la negativa de los residentes a retornar, argumentando que estaba ocupado preparando el regreso. El gobierno porteño reconoció la complejidad del operativo, señalando que ni siquiera los servicios básicos habían sido restablecidos, tarea que debe realizarse "departamento por departamento con personal matriculado." A partir de las 18:30, la Red de Atención, los puestos, las carpas y los Bomberos levantaron sus estructuras, dejando solo algunos vehículos oficiales en el lugar.







