El Gobierno argentino analiza con preocupación los efectos del fenómeno climático conocido como El Niño durante el período julio-agosto-septiembre de 2026. Según informes de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), existe una probabilidad cercana al 100 % de que este fenómeno se mantenga durante estos meses, trayendo consigo precipitaciones muy por encima de los valores históricos. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha identificado que provincias como Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Misiones, Santa Fe y Córdoba serán las más afectadas, con alertas también para el este de la Patagonia.
Durante la reunión de la Mesa Política realizada esta semana en la Casa Rosada, los principales dirigentes del oficialismo debatieron sobre los posibles efectos colaterales de El Niño. La AFE ha identificado 5.476.680 hectáreas potencialmente inundables con una población estimada en 920.211 personas expuestas. Según fuentes gubernamentales, "hay potencial impacto sobre la población, la infraestructura y los servicios esenciales". En respuesta, Karina Milei y Diego Santilli acordaron viajar durante la primera semana de agosto a Resistencia, Chaco, para una cumbre con gobernadores del noreste argentino donde escucharán demandas de prevención. El Gobierno evaluará flexibilizaciones en los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para asistencia en situaciones de contingencia.
Varias provincias ya están siendo afectadas por las primeras crecidas importantes de la temporada 2026. Entre Ríos reporta afectaciones en el norte provincial y la costa del Uruguay, mientras que Corrientes enfrenta presión en municipios costeros. La coordinación entre el Gobierno Nacional y las provincias no se limita solo a asuntos financieros, sino que incluye cuestiones burocráticas. Hay provincias en diálogo con SENASA para activar permisos transitorios de traslado de hacienda, como ocurrió en Entre Ríos, donde se diagramó un protocolo para el movimiento de animales desde islas a tierra firme.
Paralelamente, el Ministerio de Seguridad Nacional se prepara para el regreso de la Selección Argentina tras la Final del Mundial. La ministra Alejandra Monteoliva encabezó una reunión con representantes de las Fuerzas Federales, Casa Militar y el Ministerio de Seguridad de la Ciudad. La AFA, a través de Claudio "Chiqui" Tapia, será la encargada de comunicar el itinerario definitivo del posible festejo. Hasta ahora no se ha confirmado el recorrido ni la modalidad de la celebración, pero las áreas de seguridad trabajan en escenarios preventivos y alternativas.
Desde la Casa Rosada se informó que se está evaluando la posibilidad de realizar un asueto para el personal administrativo el día de las movilizaciones para recibir a la Selección, debido a que la circulación se verá limitada. Sin embargo, en el oficialismo admiten que si Argentina gana el Mundial, el Presidente Javier Milei está dispuesto a declarar Feriado Nacional. Se trata de un caso de extrema excepcionalidad. No habrá pronunciamientos oficiales hasta que finalice el Mundial y se conozca el cronograma de la vuelta de la Selección.
Esta posibilidad de declarar un feriado representa algo nuevo en el vocablo libertario. Milei también se está acostumbrando a flexibilizar su agenda y frecuentar celebraciones provinciales. El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, aguarda la respuesta de la Casa Rosada para saber si el libertario asistirá a la Fiesta Nacional del Poncho. Según fuentes del oficialismo, "está todo dado, pero los goles no se cantan hasta que la pelota entra en el arco", con su aparición apalabrada de manera informal por el momento.







