El gobierno de Axel Kicillof descartó que el nombramiento de Diego Santilli como jefe de Gabinete nacional implique un cambio en la relación con la administración nacional. Desde la Casa de Gobierno bonaerense sostienen que el reemplazo de funcionarios no alterará el vínculo institucional con el presidente Javier Milei, a quien responsabilizan por la falta de diálogo entre ambas gestiones.
El ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, aclaró que el conflicto "no es personal con Santilli", sino que responde a una decisión política del mandatario nacional. "Es una decisión política del Presidente borrar del mapa de la gestión a la Provincia", expresó Bianco al cuestionar la ausencia de articulación entre Nación y Buenos Aires en temas de financiamiento, obras públicas y programas que dependen del Ejecutivo nacional.
Desde el inicio de la gestión libertaria, la comunicación institucional ha sido prácticamente inexistente, según indicó el funcionario bonaerense. A pesar de este panorama, Bianco confirmó que ya envió una nota formal a Santilli para solicitar una reunión de trabajo, buscando abrir canales de diálogo que permitan abordar temas pendientes y establecer una agenda común entre ambas administraciones.
El ministro reiteró los reclamos históricos de la Provincia por los fondos nacionales retenidos, obras públicas paralizadas y otros recursos que considera corresponden al distrito. Varias de estas diferencias se encuentran judicializadas mientras el gobierno bonaerense aguarda una respuesta del Ejecutivo nacional sobre estas cuestiones pendientes.
Bianco también se refirió al escenario político interno del peronismo, respaldando la conducción de Kicillof e insistiendo en que la prioridad de la gestión provincial es recuperar el diálogo institucional con el Gobierno nacional. Sin embargo, aclaró que esta posibilidad dependerá exclusivamente de la voluntad política de la administración de Javier Milei.







