El Gobierno derogó la resolución que limitaba la velocidad de ingreso a terminales de los trenes de las líneas Mitre, Sarmiento y Urquiza a 5 km/h. Esta medida, que había permanecido vigente durante trece años, buscaba agilizar las operaciones ferroviarias en dos de los ramales más transitados del Área Metropolitana de Buenos Aires.
La restricción había sido implementada tras el segundo accidente de Once, ocurrido el 19 de octubre de 2013, cuando una formación del tren Sarmiento ingresó a la cabecera a una velocidad superior a la permitida, colisionando contra los paragolpes y subiéndose a la plataforma. Este siniestro dejó más de 100 personas heridas y motivó la adopción de esta medida de seguridad preventiva.
Tras un análisis exhaustivo realizado por Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y otros organismos competentes, se determinó que las condiciones que justificaban la restricción han sido sustancialmente superadas. El avance tecnológico, particularmente la implementación del sistema ATS (Automatic Train Stop), y las mejoras en los procedimientos operativos permitieron esta decisión.
La nueva resolución establece que cada empresa operadora será responsable de decidir si continúa aplicando restricciones de velocidad o implementa otras medidas para mitigar riesgos durante el ingreso de los trenes a las estaciones terminales. Esta flexibilidad permite que cada operador adapte los protocolos de seguridad según sus necesidades operativas específicas.
Según Trenes Argentinos, la medida anterior fue dictada "en un contexto excepcional" y consideran que las condiciones que la motivaron han sido superadas tanto desde el punto de vista tecnológico como procedimental. La derogación representa un paso hacia la modernización del transporte ferroviario metropolitano sin comprometer la seguridad de los pasajeros.







