El Partido Justicialista atraviesa su quiebre más profundo desde el retorno de la democracia. Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, advirtió sobre la crisis de liderazgo que enfrenta la histórica fuerza política. Bianco señaló que "hay un problema de conducción, hay un problema de fragmentación. Esto es real, es visible, se ve todos los días en los diarios, en la tele". Aunque reconoció el rol de Cristina Kirchner, afirmó que su liderazgo ya no resulta suficiente para ordenar al partido ante las crecientes diferencias internas.
El funcionario bonaerense enfatizó la responsabilidad del peronismo en su propia situación: "No podemos estar echándole la culpa a otro todo el tiempo. Nos tenemos que hacer cargo de esta situación, de que somos hoy una fuerza que está en fragmentación". La fragmentación se evidencia especialmente en el Congreso, donde los distintos sectores peronistas votan diferente en temas clave como la reforma laboral. Bianco expresó la paradoja que enfrenta la fuerza: "Nosotros somos la fuerza política histórica en Argentina que defiende los derechos de los trabajadores. Es complicado" que sus propios miembros voten a favor de medidas que afectan a los trabajadores.
En cuanto a la relación con el Gobierno Nacional, Bianco denunció una casi nula coordinación institucional. "No me contesta Santilli", ejemplificó al referirse a la falta de respuesta de funcionarios nacionales. La provincia sostiene siete causas ante la Corte Suprema reclamando por fondos recortados. Bianco explicó que Buenos Aires genera el 38% de la recaudación de impuestos coparticipables pero solo recibe el 21%, una situación que calificó como "un gravísimo error" tras la cesión unilateral de ocho puntos en 1988.
Los recortes nacionales han impactado severamente en el presupuesto provincial. Bianco denunció que la provincia ha sufrido 22 billones de pesos en recortes en dos años, equivalente a la mitad del presupuesto anual bonaerense. Esto afectó directamente programas como el Fondo Nacional de Incentivo Docente, que impactó negativamente en los salarios de los maestros. El gobierno provincial suspendió programas de viajes de egresados y entrega de computadoras escolares, mientras reduce la obra pública por falta de fondos.
La crisis salarial docente se agudiza ante la oferta provincial de apenas 3% de aumento. Un docente con cargo testigo percibe alrededor de 1.200.000 pesos, salario que Bianco reconoció como insuficiente: "Son salarios que impiden tener una vida cómoda. El 75% de los salarios en Argentina están por debajo del millón de pesos". El ministro subrayó que la provincia "ya no se puede ajustar más" y que es "el gobierno más pobre de la Argentina", priorizando recursos para pagar médicos, docentes y policías.
Respecto al futuro político, Bianco aclaró que "Kicillof no tiene definido ser candidato", señalando que el gobernador prioriza la gestión provincial sobre las consideraciones electorales. Sobre la presión impositiva, el ministro minimizó el impacto de tributos provinciales y municipales: más del 90% del impacto fiscal proviene de impuestos nacionales. Bianco insistió en que el verdadero problema es la falta de demanda y mercado interno, no la carga tributaria, y enfatizó la necesidad de formalizar la economía para ampliar la base de contribuyentes.







