A partir de junio, la Ciudad de Buenos Aires implementará una importante actualización en los límites de facturación para el impuesto de Ingresos Brutos. Esta medida, contemplada en la Ley Tarifaria 2026, permitirá que miles de contribuyentes porteños reduzcan significativamente su carga tributaria al adecuar los parámetros a la realidad económica actual.
Los cambios beneficiarán a empresas y trabajadores independientes que habían quedado alcanzados por alícuotas más elevadas debido al crecimiento de sus ingresos. Con los nuevos topes, menos contribuyentes serán sujetos a escalas superiores del impuesto, lo que representa un alivio fiscal importante para el sector productivo porteño. Entre los rubros favorecidos se encuentran comercio, reparaciones, hotelería, gastronomía, servicios inmobiliarios, comunicaciones, salud, educación y provisión de servicios públicos.
El Régimen Simplificado de la Ciudad mantiene sus beneficios vigentes para trabajadores independientes. Las categorías A, B y C conservan una exención total del 100%, mientras que las categorías D a H retienen una bonificación del 75%. Estas ventajas aplican automáticamente a peluqueros, fotógrafos, mecánicos, entrenadores personales, esteticistas, editores y otros oficios, sin necesidad de trámites adicionales ante la AGIP.
El Gobierno porteño continúa impulsando herramientas complementarias para aliviar la carga fiscal de los contribuyentes. Entre ellas destacan la devolución más rápida de saldos a favor, la compensación de créditos fiscales con otras obligaciones tributarias y la integración del Régimen Simplificado con el Monotributo nacional. Estas iniciativas buscan simplificar el cumplimiento impositivo y reducir costos operativos para empresas y trabajadores independientes.







