El presidente Javier Milei encabezó este miércoles un acto conmemorativo por el 248° aniversario del nacimiento del General José de San Martín. La ceremonia se realizó en la Plaza San Martín de Retiro, donde el mandatario colocó una ofrenda floral ante el monumento del Libertador. Lo acompañaron la Secretaria General de la Presidencia Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el ministro de Defensa Carlos Presti y el secretario de Cultura Leonardo Cifelli.
Durante su discurso, Milei destacó la importancia histórica de la gesta sanmartiniana: "La visión y el liderazgo de nuestros próceres liberaron a las colonias de un Estado tiránico". El presidente enfatizó que el sable corvo del General no es meramente un objeto histórico, sino "probablemente el símbolo material más poderoso de la nación argentina", representando la lucha incesante por la libertad y los sacrificios que ella demanda.
En este contexto, se formalizó mediante decreto el traspaso del histórico sable al Regimiento de Granaderos a Caballo en Buenos Aires. El arma, que regresó a San Lorenzo por primera vez desde la batalla de 1813, ahora permanecerá bajo custodia estatal en la ciudad. El decreto busca fortalecer la seguridad, conservación y administración responsable de este patrimonio nacional de incalculable valor.
José Francisco de San Martín nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, Misiones. A los once años ingresó como voluntario en el Regimiento de Murcia en España, donde peleó contra el ejército napoleónico y adquirió valiosas enseñanzas militares. Era políglota, dominando latín, griego, francés, inglés e italiano, y llevaba consigo aproximadamente ochocientos volúmenes durante sus campañas.
San Martín enfrentó múltiples peligros durante su vida militar. En 1801 fue gravemente herido por bandoleros, y en 1808 casi pierde la vida en Arjonilla cuando el sargento Juan de Dios se interpuso para recibir un sablazo destinado a él. Al regresar a territorio argentino, encabezó la campaña libertadora que emancipó Argentina, Chile y Perú, realizando hazañas inmortales como el cruce de la Cordillera de Los Andes.
San Martín falleció el 17 de agosto de 1850 a los setenta y dos años. Su primer monumento en Argentina se erigió en 1863 en la plaza que lleva su nombre en Retiro, el mismo lugar donde instruyó y entrenó a sus granaderos para las epopeyas que transformaron la historia de América del Sur.







