El presidente argentino Javier Milei asistió este viernes a la ceremonia de posesión de Abelardo de la Espriella como presidente número 61 de Colombia en la ciudad de Cali. Esta visita marca un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas entre Buenos Aires y Bogotá, cerrando años de tensión que caracterizaron el gobierno anterior de Gustavo Petro.
Milei llegó a Cali la noche del jueves acompañado por su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y el canciller Pablo Quirno. El mandatario argentino fue uno de los primeros jefes de Estado en arribar a la ciudad, en medio de un operativo de seguridad que desplegó más de 11.000 efectivos para proteger a una docena de mandatarios invitados a la investidura, realizada en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali. Antes de presenciar la ceremonia oficial, Milei sostuvo dos reuniones bilaterales de alto nivel: primero con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa'ar, y posteriormente con el propio De la Espriella, en uno de sus primeros contactos oficiales como presidente electo.
La visita a Colombia representó la última escala de una gira regional que comenzó en Ecuador, donde Milei y el presidente Daniel Noboa suscribieron múltiples acuerdos en materia económica, comercial, de defensa y judicial durante los primeros días de agosto. Entre los documentos firmados figuraron protocolos sobre régimen automotor, servicios aéreos, extradición, energía nuclear y ciberdefensa. Esta gira demuestra el fortalecimiento de los vínculos de Argentina con gobiernos de orientación política similar en la región.
De la Espriella asume la presidencia con un mandato histórico: obtuvo 12.960.000 votos en la segunda vuelta del 21 de junio de 2026, la mayor votación registrada en unas elecciones presidenciales colombianas. El abogado penalista, quien creó su movimiento Defensores de la Patria hace menos de un año, llegará al poder con una agenda de transformación profunda. Entre sus prioridades figuran recuperar la seguridad, reducir el gasto público en un 40%, implementar megacárceles y cerrar 14 embajadas, incluida la suspensión de relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua. También ha anunciado que convertirá a Barranquilla en capital alterna de gobierno, con Medellín y Cali como sedes adicionales.
Colombia enfrenta un momento de profunda recomposición política tras cuatro años de gobierno izquierdista. El país hereda un déficit fiscal cercano al 8% del PIB —el más alto de su historia—, una crisis en el sistema de salud, deterioro de la seguridad en amplias zonas y grupos armados financiados por el narcotráfico y la minería ilegal. De la Espriella asume junto al economista José Manuel Restrepo como vicepresidente para el período 2026-2030, con el desafío de restaurar la institucionalidad y la gobernanza después de años de enfrentamientos entre el ejecutivo y las altas cortes.







