El Jefe de Gobierno porteño Jorge Macri supervisó este martes 4 de agosto de 2026 los trabajos de remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, que ya han alcanzado el 60% de avance. El proyecto apunta a albergar el MotoGP en 2027 y concretar el ansiado regreso de la Fórmula 1 a Buenos Aires tras 28 años sin competencias de la máxima categoría en la ciudad.
Durante su recorrida por el predio ubicado en Villa Riachuelo, Macri constató el avance de las obras de infraestructura que permitirán que los monoplazas alcancen velocidades de hasta 340 kilómetros por hora. La empresa AUSA, en conjunto con el prestigioso estudio alemán Tilke Engineers & Architects, lidera las reformas que incluyen el desarme del antiguo kartódromo, la extensión de la recta opuesta y la construcción de un conector subterráneo fundamental bajo la pista.
El mandatario explicó durante la inspección: "Tomamos la decisión de ir por las obras que requiere la F1, que son un túnel de acceso, una horquilla más larga y una pista distinta". Tras esta reformulación integral del circuito y la zona de boxes, la variante para la Fórmula 1 alcanzará los 4,87 kilómetros de extensión con 15 curvas que cumplirán con las exigencias mundiales de la FIA y la FIM.
Macri enfatizó que el concepto del autódromo ha evolucionado globalmente: "Además de deporte estamos hablando de turismo y desarrollo económico". El complejo será diseñado con capacidad para 150 mil personas y funcionará como un polo de entretenimiento masivo que albergará shows y eventos deportivos complementarios.
Las tareas de asfaltado especial y colocación de 4.400 metros de pianos de hormigón avanzan según cronograma. El gobierno porteño prevé finalizar la totalidad de los trabajos a fin de 2026 para consolidar a Buenos Aires como un destino clave en el mapa del automovilismo internacional y garantizar que la ciudad vuelva a ser protagonista en las competencias de mayor relevancia mundial.







