La Cámara Nacional Electoral confirmó el rechazo de la candidatura de Mario Zamora para liderar el Partido Justicialista de Tigre y ratificó la proclamación de Luis Samyn Ducó al frente de la agrupación. La decisión consolidó la conducción de la lista Unidad–Lealtad Peronista y dejó firme una resolución que había sido dictada previamente por la Junta Electoral provincial.
El tribunal destacó que la exclusión de Zamora se fundamenta en irregularidades insalvables en la conformación de su lista. Específicamente, faltaban tres candidatos a congresales provinciales titulares al momento del cierre del plazo de presentación. Aunque se intentó subsanar esta omisión posteriormente, la documentación llegó fuera de término y fue considerada extemporánea, lo que impidió su aceptación conforme a los reglamentos internos del partido.
El fiscal electoral Ramiro González coincidió con la decisión y señaló que no existían elementos que permitieran apartarse del criterio adoptado por la Junta Electoral. La Cámara enfatizó la vigencia del principio de preclusión, que impide reapertura de etapas procesales ya concluidas. Los jueces remarcaron la importancia de respetar los plazos y reglas establecidas para garantizar la seguridad jurídica y la certeza de los procesos electorales internos.
Además de las faltas en la integración de candidatos, se detectaron otras irregularidades. La lista de Zamora fue impugnada formalmente por la candidatura de Samyn Ducó el 13 de febrero, señalando tanto la integración incompleta como la demora en la presentación de documentos. También se identificaron anomalías en los avales presentados, ya que algunos afiliados del distrito figuraban como avalistas de la lista contraria.
La resolución de la Cámara Nacional Electoral deja sentado un precedente importante en la aplicación formal de la normativa interna del Partido Justicialista. La decisión afecta directamente la competencia local en Tigre y consolida el liderazgo de la lista Unidad de cara a los comicios del 15 de marzo, aplicando rigurosamente el sistema conocido como "sistema de esclusas", que prohíbe corregir omisiones fuera de término para asegurar la igualdad entre contendientes y la transparencia del proceso electoral.







