La reforma electoral sigue sin avanzar. Tras cuatro meses de inactividad, el oficialismo convocó nuevamente a la Comisión de Asuntos Constitucionales para retomar el debate sobre cambios en el sistema de votación. Sin embargo, la falta de apoyo de la oposición mantiene el proyecto estancado, ya que el Gobierno mantiene una postura inflexible: eliminar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como parte de un paquete integral que incluye Ficha Limpia.
Durante la sesión de hoy, Patricia Bullrich, titular del bloque libertario, explicó los argumentos del oficialismo. Según señaló, Argentina enfrenta un "fraccionamiento muy fuerte" con más de 600 partidos políticos que no tienen representación real pero continúan recibiendo financiamiento público. "Los partidos tienen que representar la idea de las sociedades, no ser meras cajas políticas", afirmó Bullrich en su intervención ante la Comisión.
El paquete de reforma que promueve el Gobierno incluye, además de la eliminación de PASO, la implementación de boleta única, elección indirecta de parlamentarios, nuevas reglas de financiamiento y cambios en los avales para candidatos. La oposición, representada por senadores como Fernando Salino del bloque Justicia Social Federal, rechaza esta estrategia de "mezclar" temas para evitar debatir cada uno en profundidad. Salino denunció que esta táctica busca impedir que se analice "el fondo de la cuestión".
Bullrich también enfatizó la importancia de la Ficha Limpia, argumentando que una condena por delito doloso debe impedir la postulación a cargos públicos. Asimismo, abordó cuestiones de financiamiento partidario, señalando que existe "una distancia muy grande entre la transparencia de las elecciones y las reglas de financiamiento" que debe corregirse.
Sin contar con los votos necesarios para avanzar, Bullrich solicitó un nuevo cuarto intermedio sin fecha específica de retorno. El objetivo, según explicó, es realizar reuniones entre "asesores o senadores que quieran trabajar sobre esta reforma y acercar posiciones". El último receso de este tipo se extendió durante cuatro meses, lo que genera incertidumbre sobre cuándo se reanudará efectivamente el debate en la Comisión.







