El Gobierno oficializó mediante la Ley 27820 la declaración de San Miguel de Tucumán como capital simbólica de la República Argentina cada 9 de julio. Esta medida establece que los actos centrales organizados por el Gobierno nacional para conmemorar el Día de la Independencia se realizarán de forma permanente en la capital tucumana, consolidando así el vínculo institucional entre la celebración nacional y la ciudad donde el Congreso de Tucumán declaró la ruptura definitiva con la Corona española en 1816.
La iniciativa se enmarca dentro de una serie de acuerdos que el oficialismo alcanzó con sus aliados en el Congreso durante 2026, buscando enviar un gesto político a los gobernadores provinciales. Además de esta medida, también se ampliaron las cámaras federales de apelaciones en Tucumán. En su mayoría, estas iniciativas carecen de costo fiscal pero poseen un importante valor simbólico para los diputados provinciales a nivel local.
Simultáneamente, el Gobierno promulgó la Ley 27823 (aprobada a finales de agosto de 2026) que incorpora el ritual, la celebración y la peregrinación del Camino de Brochero al patrimonio cultural inmaterial de la República Argentina. Esta declaración se encuadra en la Ley 26.118, que ratificó la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial. El Camino de Brochero es identificado como una práctica que reúne expresiones de devoción, recorridos de peregrinación y actividades culturales vinculadas con la figura del Cura Brochero, cuya devoción convoca actividades en territorio cordobés.
La ley, impulsada por la diputada Alejandra Vigo y que ya había obtenido media sanción en septiembre de 2025, declara de interés nacional el "Memorándum de entendimiento para la difusión y promoción" que une las rutas del Camino de Brochero y del Camino de Santiago de Compostela en España. Este acuerdo contempla la preservación, divulgación y promoción de ambas tradiciones, garantizando actividades históricas, religiosas, culturales, académicas, sociales y turísticas relacionadas con ambas rutas.
Una de las características más destacadas de esta medida es que los peregrinos podrán acceder a un pasaporte para registrar el trayecto realizado, tomando como referencia la experiencia del Camino de Santiago en España. El documento permitirá acreditar las etapas del recorrido y facilitará la participación de los viajeros en propuestas asociadas al turismo, la gastronomía y las artesanías, promoviendo así el desarrollo integral de la región.







