La presidenta del bloque La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que la cámara alta tratará el próximo jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, uno de los proyectos económicos prioritarios del Gobierno de Javier Milei. De aprobarse sin modificaciones, la iniciativa se convertirá en ley.
El proyecto obtuvo dictamen el 12 de septiembre en un plenario de las comisiones de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda, donde expusieron Santiago Bausili, presidente del BCRA, y Vladimir Werning, vicepresidente de la entidad. La Cámara de Diputados ya lo había aprobado el 26 de agosto de 2026. La reforma redefine la misión principal del Banco Central como "la preservación del valor de la moneda nacional", establece límites más estrictos al financiamiento del Tesoro, endurece las condiciones para destituir autoridades de la entidad y elimina el concepto de reservas de libre disponibilidad.
Bullrich presentó los cambios como un intento de otorgar mayor autonomía al Banco Central frente al poder político y de fijar reglas que se mantengan independientemente de quién gobierne. Destacó que el objetivo es evitar que la autoridad monetaria funcione como "un apéndice más del Ministerio de Economía" y citó como referencias los modelos de Brasil, Chile, Perú y Uruguay. La senadora encuadró esta reforma dentro de un programa más amplio destinado a consolidar reglas económicas e institucionales que no se modifiquen con cada cambio de administración.
Durante su intervención ante el Colegio de Abogados de Buenos Aires el 14 de septiembre, Bullrich realizó uno de sus reconocimientos más explícitos sobre las consecuencias sociales del programa económico. Afirmó que "el dolor del proceso de estabilización genera un miedo social" y planteó que uno de los interrogantes centrales es si la sociedad podrá atravesar ese proceso sin abandonar el rumbo elegido. Vinculó este escenario con la apertura económica y las dificultades que enfrentan empresas y sectores productivos tras décadas de operar bajo otras reglas.
La senadora también abordó cuestiones tributarias y cuestionó impuestos que, a su criterio, deberían reducirse cuando las condiciones fiscales lo permitan, siempre manteniendo el superávit fiscal. Mencionó el impuesto al cheque, las retenciones, el impuesto a las Ganancias que pagan las empresas, Ingresos Brutos y las tasas municipales. Asimismo, propuso que los regímenes de promoción de inversiones como el RIGI condicione a provincias y municipios a reducir su carga tributaria en proyectos con incentivos nacionales.
En materia institucional, Bullrich reivindicó la independencia judicial y expresó su respaldo a la libertad de expresión y de prensa. Destacó los recientes nombramientos de magistrados, la puesta en marcha del sistema acusatorio y el proceso de transferencia de competencias judiciales de la Nación a la Ciudad. Para la senadora, una de las prioridades políticas debe ser preservar "la continuidad de un cambio" y evitar que "el cambio muera en el intento".







