El Gobierno anticipa una transformación demográfica sin precedentes en Argentina. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, proyectó que aproximadamente cuatro millones de personas podrían abandonar el Gran Buenos Aires en las próximas tres décadas para radicarse en la Patagonia y el Noroeste Argentino. Esta estimación, basada en una tesis de la Universidad de San Andrés, responde a las políticas macroeconómicas que favorecen sectores como hidrocarburos, minería y agroindustria, en detrimento de los polos industriales tradicionales del AMBA, Córdoba y Santa Fe.
Según el modelo académico consultado por el Gobierno en 2026, el AMBA podría perder aproximadamente 4,18 millones de habitantes (23,9% de su población inicial) bajo este escenario hipotético. Mientras tanto, provincias como Catamarca y Neuquén experimentarían crecimientos extraordinarios, con posibilidades de duplicar o triplicar sus poblaciones. Sin embargo, desde la Casa Rosada aclararon que estas proyecciones no son insumo para políticas públicas específicas, sino análisis de tendencias que el mercado y las provincias desarrollarían de manera autónoma.
Neuquén es el caso más concreto de esta dinámica. Actualmente, la provincia registra entre 30.000 y 35.000 inmigrantes anuales, impulsados principalmente por el efecto atractor de Vaca Muerta. Según proyecciones del gobierno provincial basadas en el Censo 2022 (710.000 habitantes), bajo un escenario que incluye migración desde el Conurbano, la población alcanzaría un millón de habitantes hacia 2030 y dos millones hacia 2050. En contraste, un escenario moderado proyecta 1.179.762 habitantes para 2050.
La provincia ya enfrenta desafíos concretos por esta migración acelerada. En junio de 2026, el intendente de Añelo, Fernando Banderet, solicitó que no llegaran más familias debido a la saturación en escuelas y servicios de salud. Ante esto, Neuquén está desarrollando programas preventivos a través de su Secretaría de Planificación y Acción para el Desarrollo (COPADE) para anticipar estos flujos migratorios e identificar zonas de presión demográfica donde será necesario generar infraestructura.
La administración provincial, encabezada por Rolando Figueroa, evalúa crear un Fondo Federal de Infraestructura y Sustentabilidad Territorial de Vaca Muerta, convenios plurianuales con la Nación y un Observatorio de la Dinámica Poblacional y Migratoria. Los funcionarios reconocen que las condiciones son dinámicas: cambios en Vaca Muerta o un eventual cambio de orientación política nacional podrían alterar significativamente estas proyecciones. Por ahora, utilizan estos escenarios como herramientas de planificación territorial a largo plazo.







