El Gobierno argentino se prepara para recibir al papa León XIV en una visita histórica que se llevará a cabo del 8 al 11 de noviembre de 2026. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, coordina una nueva reunión interdisciplinaria para definir los detalles de las actividades de los tres días y resolver el esquema de feriados. Según fuentes oficiales, una vez que el Vaticano oficialice la agenda esta semana, se convocará a representantes de la Iglesia, el Poder Ejecutivo y los gobiernos de Buenos Aires, Córdoba y la ciudad de Buenos Aires.
La declaración de feriados para el período 8 al 11 de noviembre se encuentra en análisis desde hace semanas. El gobierno provincial de Buenos Aires solicitó recientemente que se declare feriado el miércoles 11, cuando el Papa cierre su estadía con una misa en la plaza Belgrano en las afueras de la Basílica Nuestra Señora de Luján. Desde Casa Rosada indicaron que "el día más factible es el lunes, pero el martes y el miércoles están en análisis". Para garantizar la seguridad del Pontífice, se han creado tres Comandos Unificados Federales que operarán en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en las localidades bonaerenses de Luján y Claypole, y en Córdoba.
El itinerario de la visita papal incluye actividades en múltiples provincias. El arribo está previsto para el domingo 8 de noviembre por la tarde, con una ofrenda floral ante el Monumento al Libertador General José de San Martín, una reunión bilateral con el presidente Javier Milei en Casa Rosada, un encuentro en el Palacio Libertad y la noche en la Nunciatura Apostólica. El lunes 9 de noviembre, el Papa visitará el Pequeño Cottolengo Argentino Don Orione en Claypole, celebrará una misa multitudinaria en el Monumento a los Españoles, visitará la Universidad Católica Argentina y participará de encuentros ecuménicos en el Palacio San Martín y la Catedral Metropolitana.
El martes 10 de noviembre, León XIV desarrollará su agenda en Córdoba con actividades públicas, misas y recorridas por la Catedral cordobesa. Por la tarde retornará a Buenos Aires en un vuelo especial para encabezar una vigilia con jóvenes. El miércoles 11, último día de la visita, el Papa celebrará una misa en la Basílica Nuestra Señora de Luján, posiblemente visitará la Villa Marista de Luján y partirá hacia Perú desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Esta visita representa un acontecimiento de gran importancia para Argentina, similar a la que realizó Juan Pablo II en 1987. La coordinación entre múltiples jurisdicciones y organismos refleja la magnitud del evento, con énfasis especial en temas sensibles para la administración actual, como la asistencia a personas con discapacidad y el diálogo con trabajadores y representantes gremiales.







