El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, confirmó en septiembre de 2026 que no competirá por un tercer mandato en la provincia. Esta decisión cierra las especulaciones que existían en algunos sectores de la Casa Rosada, que esperaban una eventual reelección del mandatario norteño. Su segundo período será el último, marcando un cambio generacional en la provincia que iniciará con la candidatura de Gustavo Saadi, intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, quien cuenta con el respaldo de la ex gobernadora Lucía Corpacci.
Aunque la Constitución provincial no establece límites de reelección, una ley sancionada en 2023 restringe los mandatos consecutivos. Específicamente, la ley 5823, publicada el 15 de diciembre de 2023, sostiene que las autoridades del poder ejecutivo pueden ser reelectas consecutivamente por un período y luego deben tener un intervalo de una gestión completa. Jalil decidió no forzar interpretaciones constitucionales ni atravesar instancias judiciales para pelear una eventual reelección. Considera que en Catamarca debe ocurrir lo que debería suceder en el peronismo nacional: un recambio generacional. Cada gobernador cumplió dos mandatos, y ahora llegará el turno de Saadi.
Sin embargo, la decisión de Jalil de no repostularse no implica una desvinculación de la política nacional. El gobernador mantiene una relación fluida con la Casa Rosada y se perfila como un actor clave en las negociaciones sobre la reforma política. En particular, su posicionamiento resulta crucial para la eliminación de las PASO, reforma que el Gobierno busca impulsar pero que enfrenta resistencia del peronismo. Jalil ha expresado públicamente en múltiples ocasiones que las PASO son "una encuesta muy cara" y "no le sirven a la sociedad", posición que lo alinearía con los objetivos del Gobierno.
No obstante, el mandatario catamarqueño ha puesto su apoyo en suspenso, condicionándolo a dos demandas concretas: que la Casa Rosada cumpla con el acuerdo sobre zonas frías y zonas cálidas, y que exista un consenso más amplio entre los gobernadores para sacar las elecciones primarias. Jalil comprometió su respaldo a la reducción de subsidios al gas en zonas frías a cambio de aumentar los topes de consumo eléctrico subsidiado en zonas cálidas. Su postura es clara: "Primero lo primero". Quiere que se concrete el subsidio para las zonas cálidas antes de tratar la reforma política, paso a paso.
La negociación se desarrolla en un contexto de presión mutua. Desde Balcarce 50 han dejado saber que los gobernadores que no apoyen la eliminación de las PASO quedarán excluidos de cualquier acuerdo electoral para 2027. Jalil, por su parte, considera que debe haber un acuerdo más grande entre los gobernadores para sostener el cambio propuesto. Su postura no es terminante, y sus votos en las dos cámaras del Congreso siguen siendo latentes. La rosca política continúa girando, con el gobernador catamarqueño jugando un rol estratégico en las negociaciones nacionales mientras prepara la transición política en su provincia.







