Un juzgado nacional suspendió la aplicación del artículo 100 de la reforma laboral que clasificaba a la educación como servicio esencial. Esta medida obligaba a los sindicatos docentes a mantener el 75% de prestación de actividades en caso de huelga, limitando significativamente el derecho a la protesta.
La Unión Docentes Argentinos (UDA), conducida por Sergio Romero, fue la impulsora de la acción judicial. El juez José Ignacio Ramonet, del Juzgado Nacional del Trabajo N° 74, falló a favor de los docentes. Romero celebró la decisión afirmando que "la Justicia nos dio la razón y nos garantizan los derechos históricos".
El sindicalista, quien se desempeña como secretario de Políticas Educativas de la CGT, enfatizó que "esencial es garantizar salarios dignos y condiciones adecuadas para el proceso educativo y no restringir derechos colectivos que justamente buscan resguardar esas condiciones". La sentencia representa un triunfo para el sector docente en su lucha por preservar sus derechos laborales frente a las restricciones impuestas por la nueva normativa.







