La oposición avanza en la construcción de una agenda social común, buscando consensos entre sus diferentes sectores para lograr mayoría en el Congreso. Este miércoles, la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, presidida por Hugo Yasky, iniciará el debate sobre desendeudamiento de familias, un tema que se ha convertido en prioridad legislativa ante la crisis de morosidad que atraviesa el país.
Los datos son alarmantes: según un informe de la consultora 1816 basado en datos del BCRA, la morosidad en créditos a familias alcanzó el 11,2% en febrero, su nivel más alto en 22 años. A esto se suma que la mora en billeteras virtuales roza el 30% y en compra de electrodomésticos llega al 40%, reflejando la vulnerabilidad de sectores con ingresos bajos y tasas elevadas. En respuesta, hay 18 proyectos de ley en la Cámara de Diputados impulsados por peronistas, radicales de Provincias Unidas, Coalición Cívica y Coherencia, que proponen desde declarar emergencia financiera hasta crear un Fondo Nacional de Recuperación de Deudas de Consumo.
La reunión de este miércoles contará con la exposición de cinco o seis especialistas, seguida de preguntas de los diputados y defensa de cada propuesta. Posteriormente, se convocarán reuniones de trabajo entre asesores para compatibilizar los proyectos. "Hay que encontrar puntos de contacto para poder sumar voluntades. Ir al recinto con 18 proyectos es ir a perder", explicó un legislador de la oposición, evidenciando la necesidad de unificar criterios.
La estrategia opositora busca quitarle a La Libertad Avanza el manejo del ritmo del Congreso mediante una agenda común. Para ello, deberán obtener el emplazamiento de comisiones clave como Presupuesto y Finanzas, lo que requiere mantener la unidad de voto. Los legisladores reconocen que la agenda social es donde más convergencias encuentran, especialmente tras el rechazo del Gobierno a temas como la Ley de Discapacidad y los presupuestos universitarios.
"Sabemos que vamos a un camino como el de la Ley de Discapacidad y la de presupuestos universitarios, por eso tenemos que ceder todos para poder hacer el camino de aprobar y poder insistir", señaló un diputado presente en la comisión. La oposición necesita los 129 votos para sancionar una ley, pero está dispuesta a negociar con legisladores satélites del oficialismo si es necesario llegar a los 171 votos para una insistencia.
Esta iniciativa representa un cambio táctico en la oposición, que busca dejar de lado las diferencias internas para construir un frente común en temas de agenda social. El desendeudamiento de familias se perfila como el primer paso de una estrategia más amplia para recuperar protagonismo legislativo y frenar las políticas del Gobierno libertario.







