La Unión Europea formalizó en septiembre de 2026 un ambicioso proyecto legislativo para regular el acceso de menores a las redes sociales. Según la propuesta presentada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, los menores de 13 años no podrán acceder a estas plataformas, mientras que entre los 13 y 15 años solo dispondrán de "minicuentas" supervisadas por sus padres con funciones restringidas y tiempo de uso limitado. "Llegó el momento de actuar. Somos nosotros quienes decidimos nuestras reglas, no las grandes tecnológicas", enfatizó Von der Leyen durante su discurso ante el Parlamento Europeo en septiembre de 2026.
La iniciativa, denominada "KIDS Act", será presentada formalmente por Henna Virkkunen, responsable de tecnología de la UE, y requiere aprobación del Parlamento Europeo y de los 27 países miembros. Para los jóvenes entre 15 y 18 años, las plataformas deberán adoptar un diseño seguro. Según documentos consultados, la propuesta también se aplicaría a juegos en línea y chatbots de IA. Las multas por incumplimiento podrían alcanzar hasta el 6% de la facturación mundial de las operadoras.
La propuesta fue motivada por casos preocupantes de menores afectados por el acoso digital. Von der Leyen rindió homenaje a Olea, una adolescente belga de 14 años que se suicidó hace un mes tras sufrir ciberacoso, citando las palabras de su madre: "Estoy convencida de que sin estas redes omnipresentes, mi hija aún estaría aquí". Esta tragedia refleja una creciente preocupación en Europa sobre los efectos nocivos de las redes sociales en la salud mental de los menores.
La legislación busca prohibir funciones de diseño "adictivas" como el desplazamiento ilimitado de contenidos y las recomendaciones ultrapersonalizadas dirigidas a menores. Las propuestas se inspiran en un informe de expertos en protección infantil, científicos y psiquiatras presentado en julio de 2026. "No tenemos por qué aceptar funciones adictivas. Las plataformas tendrán que demostrar que son seguras", advirtió Von der Leyen, señalando que el problema del diseño adictivo afecta a toda la población.
Organizaciones de defensa de derechos infantiles acogieron favorablemente las medidas. Leanda Barrington Leach, de la fundación 5Rights, destacó que "el diablo está en los detalles" y enfatizó la necesidad de que la propuesta sea coherente y de aplicación sólida. Arnaud Ducoin, miembro de un grupo de familias francesas que denunció a TikTok por casos de autolesiones entre adolescentes, celebró que "Europa envíe una señal clara" contra el diseño dañino de las plataformas. Este enfoque europeo contrasta con el de Australia, que en 2025 se convirtió en el primer país en prohibir redes sociales a menores de 16 años, mientras que la UE adopta un método más "gradual" según Von der Leyen.







