La Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF) cortó el suministro eléctrico a la Brigada de Montaña VI del Ejército Argentino por una deuda millonaria que ronda los $65 millones. La medida se concretó el lunes pasado tras varios meses sin pagos y múltiples intimaciones ignoradas por la institución.
La interrupción del servicio, que se mantuvo durante pocas horas, afectó una de las instalaciones más activas del Ejército en la capital neuquina, donde se desarrollan tareas de entrenamiento. El corte fue suspendido tras un compromiso de pago del Ministerio de Defensa, aunque hasta el momento no se han efectuado pagos para reducir el pasivo acumulado.
El Ejército Argentino concentra más de 13 bocas de suministro con CALF, y la deuda se ha acumulado en diez de ellas. La sede que sufrió la interrupción es la que registra mayor morosidad con aproximadamente $45 millones en facturas impagas, mientras que otra dependencia acumula más de $16 millones en deuda.
Según fuentes del organismo castrense, el conflicto surgió por "diferencias administrativas". El Ejército maneja efectivo para gastos corrientes, pero la cooperativa no acepta ese medio de pago. Durante años funcionó un esquema de créditos entre ambas instituciones, pero el mecanismo dejó de funcionar y afectó la tolerancia del proveedor.
CALF confirmó que el procedimiento no fue excepcional y responde a "la falta de pago acumulada y la falta de respuesta a las múltiples intimaciones" enviadas. La cooperativa advirtió que el servicio podría ser interrumpido nuevamente si el organismo nacional no regulariza la situación en los próximos días.
Tanto el organismo neuquino como el Ministerio de Defensa informaron que el conflicto está "en vías de solución", aunque aún no hay movimientos concretos para cancelar la deuda acumulada durante tres meses.







