Un estudio realizado entre abril y julio de 2026 por el investigador Fabricio Ballarini del Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA) para el Gobierno de la Ciudad reveló datos alarmantes sobre el uso de dispositivos móviles en adolescentes porteños. La investigación, presentada el 7 de septiembre de 2026 por la ministra de Educación Mercedes Miguel, analizó a 3.261 estudiantes de primero y cuarto año de secundaria de 83 escuelas públicas y privadas de Buenos Aires. Los resultados muestran que, en promedio, los estudiantes pasan 6 horas y 10 minutos diarios frente a la pantalla del celular, lo que equivale a aproximadamente 92 días al año o tres meses completos de exposición continua.
El hallazgo más preocupante es que el 40% de los adolescentes porteños presenta señales de alerta en indicadores de salud mental, incluyendo ansiedad, depresión y somnolencia diurna. A diferencia de estudios anteriores, esta investigación utilizó una metodología innovadora: en lugar de preguntar a los estudiantes cuánto tiempo pasaban frente a la pantalla, se les pidió que abrieran la aplicación de sus celulares que mide este dato automáticamente. TikTok emerged como la aplicación más utilizada, consumiendo casi la mitad del tiempo total de uso del teléfono, con usuarios de esta plataforma alcanzando un promedio de 6 horas y 34 minutos diarios de pantalla.
El estudio evaluó cuatro indicadores específicos de bienestar: ansiedad generalizada (31% presenta señales de alerta), depresión (38%), somnolencia diurna (37%) y uso problemático del smartphone (25%). Los datos muestran una clara correlación entre mayor tiempo de pantalla y peores indicadores de salud mental. Quienes reportan depresión pasan 49 minutos más frente a la pantalla que quienes no la reportan, mientras que quienes hacen un uso problemático del celular pasan 47 minutos adicionales diarios. Las mujeres presentan indicadores más elevados en los cuatro parámetros evaluados, con diferencias especialmente notables en ansiedad y depresión, además de pasar 30 minutos más diarios frente a la pantalla que los varones.
Según el nivel socioeconómico, se observaron diferencias significativas: los adolescentes de los quintiles más bajos pasan una hora y media más al día frente al celular que aquellos del quintil más alto. Ballarini sugiere que esto podría relacionarse con la falta de oportunidades de recreación y espacios alternativos para el entretenimiento. Aunque el tiempo de pantalla es relevante, el informe destaca que el uso problemático de la tecnología parece tener mayor impacto en el bienestar de los adolescentes que la cantidad de tiempo invertida.
En respuesta a estos hallazgos, el Gobierno de la Ciudad ha implementado medidas concretas. Desde 2024 se restringió el uso de celulares en las aulas, y a partir de 2026 se prohibieron completamente en secundaria para estudiantes y docentes. Además, se han impulsado proyectos para trabajar con las familias, logrando que 107.000 familias firmen acuerdos para retrasar la edad de inicio del primer celular hasta los 13 años. Los investigadores planean realizar un estudio longitudinal para determinar si existe una relación causal entre el uso de celulares y los problemas de salud mental en adolescentes.







