El Gobierno propuso este jueves aumentar el salario mínimo docente de $500 mil a $650 mil pesos, pero los sindicatos educativos rechazaron unánimemente la oferta por considerarla insuficiente. Los gremios advirtieron que implementarán nuevas medidas de fuerza en todo el país si no se logra un acuerdo en la próxima reunión de paritaria prevista para el próximo jueves.
La reunión encabezada por el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y la subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa, contó con participantes presenciales y virtuales. Sergio Romero, líder de la Unión Docentes Argentinos (UDA) y secretario de Políticas Educativas de la CGT, fue categórico en su rechazo: "No vamos a aceptar ningún salario que esté por debajo de la línea de pobreza". Según sus cálculos, el sueldo mínimo requerido actualmente para superar ese nivel sería de aproximadamente $1.300.000.
Romero criticó duramente la propuesta gubernamental, señalando que resulta "una cifra superada incluso por los pagos mínimos que se abonan en casi todas las provincias". Denunció que con estos salarios los docentes no pueden cubrir servicios básicos como luz, agua, alquileres, y que muchos están siendo desalojados por falta de pago. Además, alertó sobre el impacto en la salud física y mental de los educadores, quienes no pueden acceder a atención sanitaria adecuada.
El sindicalista vinculó el conflicto salarial con el ausentismo escolar y la caída de matrícula, explicando que el empobrecimiento generalizado impide que las familias envíen a sus hijos a la escuela. Destacó que en provincias como Misiones, Chaco y Corrientes, hay docentes y sus familias que dependen de comedores escolares y comunitarios para alimentarse.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), liderada por Sonia Alesso, también rechazó la propuesta de manera unánime. El gremio planteó la necesidad de establecer un salario acorde a la canasta familiar, la restitución del FONID, el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo, y mayores recursos para comedores escolares, copa de leche e infraestructura educativa.
CTERA denunció que "la paritaria nacional docente ha estado prácticamente paralizada durante casi un año, en un contexto de fuerte deterioro salarial y desfinanciamiento de la educación pública". Con esta postura unificada de los sindicatos, la próxima reunión de paritaria se presenta como crítica para evitar nuevas interrupciones en el calendario escolar.







