La tensión dentro del Gobierno llegó a su punto máximo durante la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso. El presidente Javier Milei pronunció un discurso cargado de acusaciones contra sectores de la oposición, empresarios y, de manera velada, contra su propia vicepresidenta Victoria Villarruel. El mandatario hizo alusión a quienes soñaban con ocupar "el sillón de Rivadavia", una crítica directa a la titular del Senado que no pasó desapercibida.
El diputado y ex ministro de Defensa Luis Petri no tardó en sumarse a los cuestionamientos. En una entrevista con TN, Petri fue contundente: "Ha estado fuera de lugar durante dos años", refiriéndose a la actitud de Villarruel durante el discurso presidencial, quien en varias ocasiones utilizó su celular para contestar mensajes. El legislador acusó a la Vicepresidenta de ser "funcional a la oposición" y de haber abierto el Senado para que los opositores "hicieran de las suyas", argumentando que "apostó por el fracaso del Gobierno" y se ofreció como una alternativa presidencial.
Villarruel respondió de inmediato a través de redes sociales, contraatacando con dureza. La Vicepresidenta cuestionó a Petri por el vacío dejado en IOSFA (Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas) durante su gestión, afirmando que "dejó a cientos de miles de militares y familias sin atención médica en los confines del país". Además, lo criticó por "divagar" y lo llamó "vecina chusma", advirtiéndole que siga la causa judicial que investiga lo que sería un presunto desfalco de la obra social.
Petri insistió en sus críticas, argumentando que al ofrecer apoyo a la oposición para debatir leyes que "hieren al programa económico del Gobierno", Villarruel se transformó en una alternativa política. El diputado mendocino aseguró que la Vicepresidenta "debe haber pensado en ser presidenta" y que "no actuó como lo demanda la Constitución apoyando al Presidente".
La relación entre Milei y Villarruel está completamente rota, lo que quedó evidenciado en el encuentro del Congreso. El saludo fue frío y distante en la puerta del edificio, y durante el discurso presidencial, Milei realizó un elocuente gesto hacia la Vicepresidenta. En su alocución, el Presidente también apuntó contra el Congreso por sancionar "leyes irresponsables" y contra sectores empresarios que, según su visión, "apostaban por una devaluación para beneficiarse a costa de los pobres".







