El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, cerró definitivamente la puerta a una posible candidatura como jefe de Gobierno porteño en las elecciones de 2027. Durante una entrevista con Alejandro Fantino en el canal de streaming Neura, el funcionario fue categórico: "Sería irracional" y "No va a pasar". Esta declaración llega en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que lo mantiene bajo escrutinio.
Los rumores sobre una eventual candidatura surgieron tras el triunfo electoral de Adorni en las legislativas porteñas de 2025, donde La Libertad Avanza se impuso al PRO con el 30,7% de los votos, superando a la oposición por 15 puntos. Sin embargo, el jefe de Gabinete rechazó tajantemente cualquier vínculo entre su éxito legislativo y una futura postulación a ejecutivo. "No tiene razón de ser", enfatizó, calificando los rumores como "una fantasía de la vieja política". Adorni también reconoció que la política no es su pasión: "La política no me gusta en ninguna de sus aristas. La campaña electoral no me gusta".
Las declaraciones de Adorni se producen después de que la senadora Patricia Bullrich le exigiera públicamente presentar su declaración jurada de bienes ante la causa de enriquecimiento ilícito. A pesar de esta tensión interna en el oficialismo, el jefe de Gabinete defendió a Bullrich, calificándola como "una fenómena". Adorni comprometió presentar su documentación "lo antes posible" y advirtió que cuando la Justicia aclare todo, hablará públicamente sobre sus bienes, que ascienden a casi USD 800.000 en dos años de gestión.
Sobre su patrimonio, Adorni prefirió no dar mayores detalles argumentando que por estar bajo investigación judicial, cualquier declaración podría interpretarse como intención de obstruir la justicia. "No lo voy a hacer. Y no me importa la carnicería mediática en la que me metieron", expresó con firmeza. El funcionario enfatizó su enfoque en la gestión administrativa y delegó las tareas políticas al ministro del Interior, Diego Santilli, permitiéndole disfrutar más de su cargo actual.
Adorni utilizó metáforas para describir su relación con el presidente Javier Milei: "Me pegan porque soy un pedazo de Milei. Pegarme a mí es lastimar a Milei". Cuestionó los ataques personales y pidió racionalidad en el debate público, señalando que "Somos muchos los que no pegamos con los muebles de la Casa Rosada, no solo yo". Con esta declaración, Adorni cierra cualquier especulación sobre ambiciones políticas futuras y reafirma su compromiso con la gestión gubernamental por encima de las aspiraciones electorales.







