El exministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona explicó en una entrevista los motivos de su renuncia tras poco más de un año en el gabinete nacional. El funcionario señaló que sentía cumplido su ciclo y consideraba necesario un recambio en la cartera. "Tenía que venir alguien con la energía que tenía en 2023", resumió su decisión de dar un paso al costado después de varios meses de desgaste personal y profesional.
Cúneo Libarona reveló que había anticipado su decisión meses atrás a Guillermo Francos y Santiago Caputo, y que solo faltaba comunicársela directamente al Presidente. Relató un emotivo diálogo con Karina Milei y Javier Milei, quienes intentaron convencerlo de permanecer en el cargo. "Estaba ya con la cabeza afuera", reconoció, explicando que recibía constantes reclamos familiares, tenía temas de salud postergados y había recibido una invitación de una universidad alemana para estudiar Derecho Penal. La salida ya estaba consensuada desde octubre del año pasado, cuando le pidieron que permaneciera hasta marzo para garantizar una transición ordenada.
Durante la entrevista, el exministro repasó su gestión y defendió el trabajo realizado. Destacó la implementación del sistema acusatorio en 17 provincias, la aprobación de la ley de juicio en ausencia que permite juzgar a AMIA, la ley de menores, y el triunfo en el GAFI. "Yo hice cuarenta y cuatro viajes a todo el país", enumeró con orgullo los logros alcanzados durante su mandato. Subrayó que todos los hitos importantes del ministerio fueron realizados bajo su gestión.
Cúneo Libarona distinguió positivamente el perfil de su sucesor, Juan Bautista Mahiques, y del nuevo secretario de Justicia, Santiago Viola. Expresó confianza en que podrán profundizar la agenda de reformas y acelerar la designación de jueces y fiscales. "Ellos pueden dar un gran empuje", aseguró, destacando que la gestión entrante cuenta con la edad, experiencia e idoneidad necesarias para continuar el camino trazado.
El exministro enfatizó su profundo vínculo con la Justicia, mencionando que se crió en los tribunales desde los cinco años, donde su padre era fiscal de cámara. Expresó su intención de recuperar tiempo con su familia y retomar su vínculo con la docencia en la Facultad de Derecho. "Le dediqué el ochenta y cinco por ciento de mi vida al trabajo y el quince por ciento a mis afectos", reconoció, manifestando su deseo de reequilibrar esta proporción. También mencionó que planea reincorporarse a su estudio jurídico, aunque con un ritmo diferente al de los últimos años.
El cambio de autoridades en el Ministerio de Justicia se formalizó tras una serie de reuniones en las que participaron Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y los funcionarios salientes y entrantes, con el objetivo de garantizar una transición sin sobresaltos en la cartera de Justicia.







