Daniel Antonio Osorio Peñaloza, un ejecutivo venezolano de 46 años que se desempeñaba como gerente de GenTech Argentina —empresa fundada por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem—, fue encontrado muerto el domingo en su departamento ubicado en la avenida Díaz Vélez, cerca del monumento al Cid Campeador. La Justicia investiga las circunstancias del fallecimiento bajo la hipótesis de que pudo ser víctima de una "viuda negra", una modalidad delictiva en la que se seduce a la víctima para acceder a su vivienda y cometer robos u otros delitos mediante el uso de sustancias.
La investigación está a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 22, bajo la dirección del fiscal Marcelo Cubría, y es supervisada por la jueza Paula González. Según reconstruyeron fuentes con acceso a la causa, Osorio Peñaloza compartió una cena el viernes por la noche con Menem y otro ejecutivo de la compañía en la vivienda del presidente de la Cámara. Posteriormente, continuó la noche en un bar de Palermo. La última conexión registrada en su teléfono celular fue a las 7:30 del sábado, momento a partir del cual dejó de responder mensajes y llamadas.
El domingo por la mañana, una persona de su entorno más cercano que disponía de una llave del departamento decidió verificar que estuviera bien. Al ingresar encontró a Osorio Peñaloza sin vida sobre la cama, semidesnudo y boca abajo. Inmediatamente dio aviso a la Policía de la Ciudad y al SAME. Cuando Martín Menem fue informado, se trasladó al edificio, pero llegó cuando ya trabajaban los servicios de emergencia y no ingresó al departamento donde se encontraba el cuerpo.
Osorio Peñaloza mantenía una relación de confianza con Menem desde hace más de una década y era considerado una pieza central en la estructura de GenTech Argentina, compañía dedicada a la comercialización de suplementos dietarios y productos de bienestar. Comenzó en tareas operativas y ascendió hasta convertirse en uno de los principales ejecutivos. Con el desembarco de Menem en la política, Osorio Peñaloza quedó al frente de la administración cotidiana de la empresa y fue considerado uno de los hombres de mayor confianza del dirigente riojano.
Los investigadores realizan múltiples medidas para esclarecer lo ocurrido: análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas, relevamiento de movimientos, estudio de dispositivos electrónicos y reconstrucción de contactos. La autopsia ya fue realizada, pero aún restan exámenes complementarios y estudios toxicológicos cuyos resultados serán decisivos. La causa continúa bajo la calificación de "muerte dudosa" mientras se incorporan nuevas pruebas. La principal incógnita se concentra en las más de veinticuatro horas comprendidas entre las 7:30 del sábado —última actividad conocida del teléfono— y la mañana del domingo, cuando fue hallado sin vida.
La muerte del empresario ha conmocionado al entorno empresarial y político cercano a Menem. Osorio Peñaloza era descrito como una persona extremadamente activa y conectada de forma permanente, por lo que su silencio absoluto durante más de un día completo resultó llamativo para quienes mantenían contacto frecuente con él. Los investigadores esperan que los resultados de los peritajes pendientes y el análisis de las cámaras de seguridad confirmen o descarten la hipótesis de la viuda negra.







