La Casa Rosada continúa ejerciendo un control decisivo sobre la agenda parlamentaria. No solo determina los proyectos que se tratan en el Congreso, sino que ahora también define el orden de los debates legislativos. Esta semana, el oficialismo realizó un cambio estratégico en el temario del Senado para acelerar la aprobación del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Inicialmente, el plan era tratar el jueves la reforma del Régimen Penal Juvenil y la ley de Glaciares, dejando para el viernes el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bruselas, el acuerdo UE-Mercosur y la Modernización Laboral. Sin embargo, durante la reunión de labor parlamentaria previa, La Libertad Avanza anunció una reordenación: el jueves se abordaría el pliego de Iglesias, el acuerdo con Europa y la modificación a la ley de Glaciares, postergando los temas principales para el viernes.
Aunque inicialmente se culpó al peronismo por el cambio, la verdadera razón fue revelada por fuentes del oficialismo: "Lo pidió la Casa Rosada porque quieren ser los primeros en aprobar el acuerdo". La frase de que Argentina fue el primer país del Mercosur en ratificar el entendimiento ya está incluida en el discurso de apertura de sesiones de Milei. Esta urgencia responde a la velocidad con que Uruguay avanza hacia su propia aprobación legislativa.
Uruguay aceleró significativamente su proceso de ratificación. La Comisión Especial para el acuerdo UE-Mercosur aprobó el texto por unanimidad el lunes, y el Congreso uruguayo tiene previsto ratificarlo esta semana. El ministro de Relaciones Exteriores uruguayo declaró que si el Senado aprueba el miércoles, la Cámara de Diputados podría hacerlo el jueves, un cronograma que alertó a la Casa Rosada.
El apuro libertario obedece al objetivo presidencial de lograr que Argentina sea la primera nación del Mercosur en aprobar el acuerdo comercial con Europa. Esta carrera legislativa refleja la importancia que el Ejecutivo otorga a este tratado y su determinación de marcar un hito en la política exterior durante su gestión, consolidando su influencia sobre la agenda parlamentaria.







