El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) atraviesa una crisis sin precedentes. Los trabajadores han iniciado un paro y mantienen asambleas permanentes en la sede central de Buenos Aires en rechazo a un plan de despidos masivos que afectaría al 30% del personal. Según denuncias de empleados del organismo, antes del 10 de abril se entregaría una lista con 240 trabajadores para despedir, enviada al Ministerio de Defensa a solicitud del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
Los despidos se distribuirían entre 130 personas de estaciones meteorológicas del país y 110 de la sede central porteña. Los empleados advierten que esta reducción representa un riesgo grave para las actividades aeronáuticas, agropecuarias y la seguridad de todos los argentinos. El SMN requiere una dotación mínima de 1.200 empleados, pero actualmente cuenta con solo 980 trabajadores. Tras los despidos anunciados, quedarían apenas 540 empleados civiles en el organismo.
La meteoróloga Ana Saralegui, delegada de ATE en el SMN, alertó sobre las consecuencias: "vamos a tener un pronóstico más débil y alertas tempranas más débiles". Explicó que la población estaría en riesgo por la disminución de la capacidad operativa. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) declaró estado de alerta ante esta "amenaza de despidos" que afectaría áreas sustantivas como la red de observación meteorológica, prensa, operaciones e instrumental.
El SMN ha experimentado un franco decrecimiento en su dotación desde el inicio de la gestión de Javier Milei, producto de despidos, jubilaciones anticipadas e interrupciones de contrato. Según datos del INDEC, en enero de 2026 contaba con 992 empleados, lo que representa una caída de casi 15% respecto de noviembre de 2023, cuando tenía 1.164 trabajadores.
El Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) advirtió que un recorte del 20% forzaría el cierre de estaciones meteorológicas en puntos estratégicos del territorio argentino, afectando la "red de observación que constituye la base de toda la información meteorológica y climática del país". Actualmente se mantienen negociaciones entre ministerios para intentar minimizar el impacto de estas medidas.







