Un paquete destinado al despacho del diputado del PRO Javier Sánchez Wrba generó alarma en el anexo de la Cámara de Diputados. Cuando un repartidor intentó ingresar con la caja, los sistemas de seguridad detectaron el contenido: un rifle de aire comprimido que había sido enviado erróneamente a su oficina en lugar de ser retirado personalmente. El incidente detuvo temporalmente el flujo de personas y alertó a todo el personal de vigilancia del edificio.
El legislador por Buenos Aires se presentó rápidamente para aclarar la situación. Sánchez Wrba explicó a los medios presentes que se trataba de un arma de aire comprimido adquirida para uso en el campo y que había sido un error administrativo del vendedor el enviarla al Congreso. "Es un rifle de aire comprimido que compré para el campo. Lo iba a retirar personalmente, pero por un error lo mandaron a la oficina", aclaró el diputado. Tras verificarse el contenido y despejar las dudas, el legislador trasladó personalmente el paquete a las cocheras del anexo y lo guardó en su vehículo.
El episodio generó considerable repercusión en redes sociales y provocó demoras en los ingresos al edificio. Sánchez Wrba se mostró sorprendido por la magnitud de la reacción, cuestionando incluso la credibilidad de las especulaciones que circulaban. "Es un rifle de aire comprimido, ¿cómo se les ocurre que se van a vender armas de fuego por Mercado Libre?", comentó el diputado con tono irónico, refiriéndose a los comentarios de otros legisladores sobre el incidente.
Desde la presidencia de la Cámara de Diputados minimizaron el hecho, catalogando el arma como un "juguete" e informando que fue retirado sin mayores inconvenientes por el propio legislador. Esta perspectiva oficial buscó desactivar la tensión generada por el evento.
Este no es un caso aislado en el Congreso Nacional. Hace apenas dos semanas, una situación similar ocurrió en el Senado cuando el legislador Wado de Pedro fue detenido en seguridad. Al pasar su mochila por el escáner, los custodios detectaron un cuchillo de asado que el senador había olvidado en la bolsa. A diferencia del incidente del PRO, este episodio terminó con buen humor: De Pedro bromeó con el personal de seguridad y prometió compensaciones gastronómicas como agradecimiento, transformando el momento de tensión en una anécdota divertida.







