La vicepresidenta Victoria Villarruel visitó Rosario este martes para participar en una misa en la Catedral, recordando cinco años de la muerte de su padre por coronavirus. Durante la ceremonia religiosa y posteriormente ante la prensa, la titular del Senado realizó declaraciones que generaron repercusiones en el Gobierno nacional.
En medio de las consultas periodísticas, Villarruel lanzó una chicana directa hacia Manuel Adorni: "Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni", afirmó con tono irónico. Esta frase, pronunciada en un contexto donde circulan versiones sobre presunto enriquecimiento ilícito del funcionario, dejó clara su posición sobre la situación. Cuando fue consultada sobre la posibilidad de que Adorni renuncie, la vicepresidenta sonrió sin responder de manera concreta y se retiró del lugar.
El mensaje de Villarruel también evidenció diferencias con el estilo del presidente Javier Milei. Durante el intercambio con los periodistas, marcó su propia postura respecto a la convivencia política y social: "Yo me manejo con mucho respeto hacia todos los sectores. La convivencia en sociedad debe ser con respeto", expresó, estableciendo una clara distancia de las formas que suele utilizar el mandatario en sus declaraciones públicas.
La visita a Rosario se produjo en un contexto de creciente tensión dentro del oficialismo, donde en los últimos meses han quedado expuestas distintas diferencias entre la vicepresidenta y el entorno más cercano al Presidente. Estas tensiones internas reflejan divisiones sobre estrategia política y formas de comunicación dentro del Gobierno nacional.







