Una palabra fue suficiente para desencadenar un proceso judicial sin precedentes en Argentina contra los discursos de odio en redes sociales. El legislador porteño Waldo Wolff recibió en X el mensaje "gordo jabón" de parte del usuario Marcelo Fredes durante una discusión política. Lejos de ignorar el insulto, Wolff advirtió al agresor que constituía un delito y presentó una denuncia formal por discriminación y antisemitismo.
El término "jabón" no es un insulto ordinario. Cuando se dirige a una persona judía, evoca una de las prácticas más aberrantes del Holocausto: la fabricación de jabón con los restos de víctimas asesinadas en campos de exterminio. Su uso en una disputa política online representa una banalización de esa tragedia histórica. Wolff explicó con precisión: "Saben lo que es el término jabón. Es lo que hacían los nazis con los judíos después de pasarlos por la cámara de gas".
La denuncia fue receptada por la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 13 de Buenos Aires, especializada en discriminación, a cargo de la doctora Andrea Scanga bajo la conducción del Fiscal General Martín López Zabaleta. El hecho fue encuadrado en el artículo 71 del Código Contravencional porteño. A lo largo de aproximadamente un año, la fiscalía logró identificar la cuenta desde la que se emitió el mensaje ofensivo.
Una vez identificado el autor, el proceso avanzó hacia una instancia de mediación penal. Fredes reconoció los hechos y pidió disculpas públicas a Wolff, a la comunidad judía y a las víctimas del Holocausto y sus descendientes. Como parte del acuerdo, también se comprometió a participar en una jornada de reflexión y capacitación en el Museo del Holocausto de Buenos Aires para comprender el peso real de sus palabras.
Wolff valoró el trabajo del Ministerio Público Fiscal y extendió su reconocimiento a Fredes por las disculpas ofrecidas. El caso instala un punto de inflexión en el tratamiento judicial del antisemitismo en plataformas digitales: "Esto sienta un precedente enorme en la Argentina. Tenés que saber que a partir de ahora que alguien te diga jabón es un delito", resaltó el legislador, subrayando que en el debate político hay límites y que "no vale todo".







