El Frente Renovador logró la aprobación unánime del dictamen de comisión para tratar un proyecto de ley que autorizaría el uso de pistolas Taser en la Policía Bonaerense. La iniciativa, impulsada originalmente por el massismo en marzo de este año, generó debate al interior del Partido Justicialista en la Legislatura provincial, pero finalmente obtuvo respaldo transversal.
El diputado provincial Carlos Puglelli, presidente de la Comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios, lideró la propuesta que busca modificar la Ley 13.482 para incorporar dispositivos electrónicos conductores de energía por proyectil. Según el proyecto, estos instrumentos deben producir "solo efectos pasajeros en el organismo humano, sin provocar la pérdida de conocimiento". El texto prohíbe expresamente los dispositivos eléctricos de contacto directo cuya finalidad principal sea generar dolor mediante descargas, estableciendo límites precisos entre herramientas permitidas y vedadas.
El dictamen contó con apoyo de múltiples bloques legislativos: además del Frente Renovador, respaldaron la iniciativa La Libertad Avanza, el PRO, Unión y Libertad, Nuevos Aires y el diputado Juan José Espert. Un eje fundamental de la propuesta es la exigencia de capacitación específica, obligatoria, acreditada y continua para el personal policial. El programa incluye manejo técnico del armamento, efectos y riesgos sobre el cuerpo humano, protocolos de actuación, técnicas de desescalada y nociones de primeros auxilios. La diputada Ayelén Rasquetti cofirmó el proyecto junto a Puglelli.
El texto legislativo establece cinco principios rectores: legalidad, necesidad, razonabilidad, progresividad y proporcionalidad. El uso quedará restringido a situaciones donde medios no violentos sean ineficaces y exista peligro inminente para la integridad física. Solo personal activo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que supere exámenes técnicos y psicofísicos podrá portarlos. La propuesta se apoya en la regla de Tueller, criterio que establece que un policía tarda 1,5 segundos en desenfundar y disparar, mientras un agresor armado con cuchillo puede recorrer 6,5 metros en ese tiempo.
Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de Sergio Massa, líder del Frente Renovador, quien instruyó a sus legisladores a impulsar una agenda de seguridad con impacto territorial. El debate sobre armas Taser en Buenos Aires no es nuevo: en gestiones anteriores, el exministro de Seguridad Sergio Berni promovió su compra sin llegar a implementarla, mientras otros sectores del peronismo presentaron proyectos opuestos prohibiendo armas no letales.







