En una decisión histórica, el Parque Nacional Iguazú cerrará de manera preventiva el circuito de la Garganta del Diablo a partir del lunes 3 de agosto de 2026 durante 40 días. Este cierre anticipado representa la primera vez que se toma una medida de esta envergadura en el sitio, buscando proteger la infraestructura ante las proyecciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño.
Las autoridades de Parques Nacionales e Iguazú Argentina S.A., concesionario responsable de los senderos y pasarelas, anunciaron que desmontan completamente todas las estructuras metálicas de barandas y pisos para resguardarlas antes de la crecida esperada. Los expertos en clima prevén que durante septiembre y octubre de 2026 se registrarán lluvias muy por encima del nivel normal, lo que hará subir el río Iguazú a niveles que podrían inundar las pasarelas. Esta estrategia preventiva contrasta con lo ocurrido en octubre de 2023, cuando la crecida destruyó un tercio de las pasarelas (79 tramos de 1,1 kilómetros), obligando a un cierre de nueve meses y reconstrucciones que insumieron cientos de millones de pesos.
En aquella ocasión de 2023, el río alcanzó un caudal de 24.000 metros cúbicos por segundo, más de 20 veces su nivel habitual, arrastrando troncos y sedimentos con una fuerza destructiva. Ante esta experiencia, el concesionario solicitó a Parques Nacionales autorización para retirar anticipadamente las pasarelas y tener todo preparado, aplicando un protocolo similar al que se utiliza en zonas de huracanes del Golfo estadounidense.
El Parque Nacional Iguazú permanecerá abierto con todos sus demás atractivos durante este período, incluyendo el Centro de Visitantes "Yvyrá Retá", Territorio Yaguareté, Tren Ecológico de la Selva, Circuito Inferior, Circuito Superior y los senderos Verde y Macuco. El intendente José María Hervas confirmó que los espacios gastronómicos y tiendas también continuarán operativos, garantizando que los visitantes puedan disfrutar de otras atracciones del parque.
Misiones es una de las provincias que enfrentará el impacto más severo de El Niño en 2026, con previsiones de lluvias extraordinarias que afectarán los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay. El gobernador Hugo Passalacqua ha conformado un gabinete interinstitucional para preparar a los pueblos costeros y activar protocolos ante posibles evacuaciones. Expertos advierten que los "escenarios de riesgo varían de fuertes a extremos" durante la primavera y verano de 2026, considerando también la influencia de represas como Itaipú y las cuatro represas del Iguazú operadas por la Compañía Paranaense.







