El Gobierno logró obtener el dictamen de mayoría para el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) en la Cámara de Diputados, allanando el camino para su debate en el recinto el 20 de mayo. Sin embargo, la aprobación requirió concesiones significativas a los laboratorios locales, que ejercieron fuerte presión política contra la iniciativa.
El PCT permite a inventores y empresas presentar una única solicitud internacional de patente válida en los 158 Estados miembros adheridos, simplificando considerablemente los trámites de protección legal en múltiples jurisdicciones. La adhesión al tratado es un requisito del acuerdo comercial con Estados Unidos y también forma parte de los compromisos asumidos con la Unión Europea y EFTA en el marco de negociaciones del Mercosur.
La principal controversia giró en torno al Capítulo 2 del tratado, que establece una vigencia de 20 años para las patentes registradas en todos los países miembros. Los laboratorios nacionales argumentaron que esto facilitaría prácticas monopolísticas, encarecería medicamentos y vulneraría la soberanía sanitaria. Específicamente, advirtieron sobre el "Evergreening", una técnica mediante la cual laboratorios multinacionales patentan modificaciones menores en medicamentos existentes para extender artificialmente los monopolios sin aportar mejoras terapéuticas reales.
Ante esta presión, el oficialismo aceptó dejar en reserva el Capítulo 2, argumentando que otros países como Estados Unidos también iniciaron con esta salvedad, aunque posteriormente la levantaron. El secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, enfatizó que la medida responde a la "voluntad de ampliar consensos" y que Argentina mantendría la flexibilidad de modificar esta posición en el futuro, tal como hicieron otras naciones.
La oposición peronista cuestionó fuertemente la iniciativa, presentando un dictamen de rechazo y argumentando que el apuro del Gobierno obedece meramente a sellar el acuerdo comercial con Estados Unidos, el cual consideran perjudicial para el país. Desde el oficialismo respondieron que "es la diferencia entre lo ideal y lo posible", destacando que es preferible avanzar con estas limitaciones que permanecer fuera del tratado durante décadas.
La sesión del 20 de mayo incluirá además otros proyectos prioritarios del Gobierno: la Ley Hojarasca, que busca eliminar 70 leyes consideradas obsoletas o generadoras de costos innecesarios, y una iniciativa para reducir el régimen de Zonas Frías.







