Granja Tres Arroyos, empresa que fue la mayor avícola de Argentina, suspendió sus operaciones en la planta de Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires. La decisión se comunicó mediante un comunicado interno sin previo aviso al personal, sin especificar fecha de reanudación de actividades.
El comunicado interno, notificó que las operaciones quedan paralizadas "hasta nuevo aviso", con instrucciones explícitas de que el personal no concurra a trabajar salvo convocatoria expresa de supervisores. La empresa atribuyó la medida a "la falta de suministro eléctrico y otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento".
Fuentes con conocimiento directo de la situación revelaron que la maquinaria concesionada, es decir equipos alquilados a terceros, ya no se encuentran en el establecimiento. Según reportes, se retiraron zorras, equipos de armado de cajas y toda la maquinaria de empresas externas que operaba dentro de la planta. "No quedó nada", describió una fuente consultada, indicando que el retiro de equipamiento fue prácticamente total.
La situación se agravó cuando miembros del directorio vaciaron sus oficinas y retiraron sus pertenencias de los depósitos. Los empleados se enteraron de la suspensión sin previo aviso, generando incertidumbre sobre la continuidad laboral y las obligaciones de la empresa con sus trabajadores.
Los trabajadores expresaron preocupación respecto a la falta de suministro eléctrico que imposibilita cualquier operación inmediata. Sin embargo, el mayor temor entre el personal es que la empresa no afronte el pago de las indemnizaciones correspondientes, dejando a los empleados en una situación de vulnerabilidad económica.







