La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó por unanimidad una ley histórica que convierte la sala de 3 años en obligatoria dentro del sistema educativo porteño. Esta medida entrará en vigencia a partir del ciclo lectivo 2027 y marca un hito importante al extender la escolaridad obligatoria desde los tres años de edad, con el propósito de ampliar el acceso temprano a la educación y reducir las desigualdades que surgen durante la primera infancia.
Hasta la actualidad, la obligatoriedad educativa en la Ciudad comenzaba a los 4 años en el nivel inicial. Con esta nueva normativa, los tres últimos años del jardín de infantes —salas de 3, 4 y 5 años— pasan a integrar el período obligatorio. La ley define además a la educación inicial como una unidad pedagógica que abarca desde los 45 días hasta los 5 años inclusive, garantizando que la incorporación de niños de tres años se contemple como parte de una trayectoria educativa continua y coherente.
Según datos de 2024 de la Encuesta Anual de Hogares porteña, la asistencia de niños de 4 y 5 años ya es próxima al 100%, mientras que la cobertura de menores de 3 años alcanzó el 91,2%. Sin embargo, el acceso no es homogéneo: existen diferencias significativas según el nivel socioeconómico y el territorio. La obligatoriedad de la sala de 3 busca precisamente ampliar el acceso y reducir estas brechas desde los primeros años de escolaridad, reconociendo que la educación temprana es fundamental para el desarrollo cognitivo, la alfabetización inicial, la comunicación, el juego y la socialización.
Para implementar esta medida, la ley establece un plazo de dos años (hasta 2029) para adecuar progresivamente la oferta de sala de 3 años e incorporar al sistema educativo formal a los niños que actualmente asisten a Centros de Primera Infancia, Centros de Desarrollo Infantil y jardines inscriptos en el Registro de Instituciones Educativas Asistenciales. Se deberá garantizar la disponibilidad de doble jornada y modalidades de asistencia flexible (jornada simple o doble) para las familias que lo requieran, manteniendo la extensión de jornada de origen.
La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, expresó: "Tenemos el compromiso de poner siempre el aprendizaje y el bienestar de los chicos en el centro. La obligatoriedad de la sala de 3 años es un paso fundamental que garantiza de manera equitativa mejores oportunidades de desarrollo integral para toda la vida". Esta iniciativa representa un ordenamiento de la oferta actual que incluye jardines estatales y privados, así como diversos espacios de primera infancia, avanzando hacia una propuesta integral que permita dar continuidad a las trayectorias educativas desde edades tempranas.







